domingo 21 de junio de 2009 - 10:00 AM

Una historia que contar, un mensaje que llevar

Con este lema se celebra en estos días en Cenfer la IX Convención Nacional de Alcohólicos Anónimos, una benemérita Asociación comprometida en la recuperación de quienes han caído en la terrible enfermedad del alcoholismo.

No me detendré en su interesantísima historia y sus maravillosos éxitos. Sólo espigaré algunas ideas tomadas de la filosofía de esta Organización, muy útiles para manejar numerosas situaciones personales y sociales. Lo primero que hay que hacer para salir del abismo es reconocerlo sin tapujos y sin miedo a los demás. Sólo quien es consciente de su propia ignorancia puede aprender; sólo quien sabe que necesita ayuda puede buscarla y recibirla; sólo quien se reconoce enfermo puede curarse.
Para lograrlo se necesita valor, fortaleza y perseverancia. A veces toca atreverse a tomar decisiones heroicas y fulminantes, decidirse a cortar más que a desatar. Nada puede lograrse sin sacrificio fuerza de voluntad.

Ay de quien se aisla, ay del solo. Todos necesitamos de los demás porque todos somos débiles. El autosuficiente está condenado a no levantarse o a desfallecer. Pero todos también estamos hechos para la colaboración. Es nuestro deber ser solidarios con nuestro prójimo. El grupo es un poderoso sostén en la rehabilitación.

Cuando se pertenece a una organización se debe ser solidario con ella. No debe haber participación sin contribución.  El éxito de AA se debe fundamentalmente a la solidaria de Grupo. En AA todos contribuyen voluntariamente; no hay cuotas establecidas ni permanentes; no se reciben contribuciones  de otras personas u organizaciones; es una comunidad autogestionada y autofinanciada.

Nuestra sociedad no ha tomado conciencia de la gran enfermedad social del alcoholismo. En nuestro país hay un promedio de dos millones quinientos mil compatriotas con graves problemas de alcoholismo y sólo unos 15 mil se encuentran en proceso de recuperación.

Cada vez los jóvenes comienzan a infectarse de esta enfermedad a edad más temprana.  Y, ¡Oh contradicción! hasta el deporte y salud de financian con el trago.

Las cifras de muertes en accidentes de tránsito y de crímenes debidas a este vicio son escalofriantes. A esto se agregan los problemas de irresponsabilidad y violencia intrafamiliar. Una persona puede tener excelentes cualidades, pero si es borracho...

Son excelentes las propuestas para combatir el cigarrillo... .Por que somos tan indiferentes ante este fenómeno que es aún más grave? No es acaso repugnante la venta del trago en público y los beodos caminado o durmiendo en nuestras calles. Es terrible ver en qué se convirtieron las fiestas populares y los viernes culturales de nuestros jóvenes.. y deambular los sábados en la mañana.
Que el ejemplo de estos beneméritos AA sea un campanazo a nuestra indiferencia.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad