Publicado por: Rene Di Marco
Hollywood sigue siendo una inspiración. En la saga de la “Guerra de las Galaxias”, las naves de los guerreros Jedi atacaban utilizando cañones luminosos y utilizaban espadas o “sables de luz”, que se parecían mucho a lo que hoy conocemos como láser.
Pues precisamente cañones láser fueron los que la Marina de los Estados Unidos dio a conocer hace pocos días; en una demostración filmada por ellos mismos, un prototipo funcional láser derriba un “drone” (un objeto volador no piloteado) desde un buque en alta mar.
Claro, no se trata propiamente de nuestros apuntadores láser, con los que hacemos las presentaciones de Power Point, ni los diodos láser que leen los DVD. Aunque están basados en el mismo principio físico, la gran diferencia está en la cantidad de energía que emiten.
Un apuntador láser normal e inofensivo puede emitir hasta unos 5 milivatios. El arma que se está desarrollando trabaja en el segmento de los 100 kilovatios, es decir, unas 20 mil veces más potente.
La tecnología, que está en su infancia, tiene todavía algunos problemas por resolver: pierde precisión cuando está lloviendo o está nublado, por ejemplo, y además se demora unos segundos en los tiene que golpear en el mismo sitio al objetivo para hacer daño. También crea dudas de dónde saldría la energía para disparar láseres de gran potencia, sin tener que restringir la energía que alimenta los barcos.
Igual tiene mucho potencial, especialmente en el aspecto económico: el costo de un disparo, dice la Marina norteamericana, está por debajo de un dólar, que es muy atractivo comparado con los misiles actuales, cuyas facturas comienzan fácil en los cinco mil dólares.
Y ya no es ficción: el primer cañón está siendo instalado en el USS Ponce, un súper moderno buque de guerra, que deberá estar patrullando las hostiles aguas del Medio
Oriente en menos de seis meses. Claro, en vez de una tonelada de municiones, de seguro llevará una buena planta eléctrica…









