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Rodrigo Javier Parada
Miércoles 13 de diciembre de 2023 - 12:00 PM

Deforma a la salud Parte 1)

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Mucho se habla acerca de la reforma a la Salud que actualmente se tramita en el Congreso. El proyecto de ley fue aprobado en la Cámara de Representantes y ahora deberá ser debatido en el Senado. La propuesta del Gobierno Nacional, si bien es interesante, en su ejecución conllevaría a una situación caótica que derivaría en una inminente declaratoria de Estado de Emergencia.

Actualmente el Sistema de Salud funciona de la siguiente manera: cualquier ciudadano puede acudir a la EPS a la que desee afiliarse y a través de esta recibe la atención médica. Los aportes al Sistema de Salud son recaudados por el Estado, quien se encarga de hacer los pagos a la entidad elegida, con base en un valor anual denominado UPC (Unidad de Pago por Capitación). O sea, el Estado recauda y paga un monto definido a las EPS, que atienden a los usuarios a través de la red prestadora de servicios de salud, las IPS.

En teoría el sistema debería funcionar perfectamente, pero principalmente hay 2 problemas que han afectado gravemente el servicio. El primero, es que el valor de la UPC es insuficiente para cubrir los costos de la atención médica. Y el segundo, es que al permitirse la integración vertical, las EPS pudieron haberse apalancado con dineros públicos para crear centros médicos privados a los que contratan para atender a los pacientes.

Pero la propuesta del nuevo sistema no es la mejor. Veamos por qué: por un lado, se centraliza la afiliación al sistema de salud que sería exclusivamente estatal, y la atención inicial se prestaría a través de los CAPS (Centros de Atención Primaria de Salud). Su puesta en funcionamiento requiere de una inversión de más de 20 billones de pesos. Y por otro lado, las

IPS deben hacer parte de una Red, cuyo

direccionamiento depende de las Gestoras de Salud y Vida (hoy llamadas EPS) y los entes territoriales (Gobernadores y Alcaldes), lo que trae consigo el riesgo de sesgos políticos.

Desmontar el esquema actual y cambiarlo como se propone, no reforma sino deforma al Sistema de Salud, y en la práctica es un imposible, si se tiene en cuenta que no hay presupuesto ni capacidad logística suficiente ¿Y la corrupción? La otra semana les contaré.

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