jueves 23 de marzo de 2023 - 12:00 AM

Rodrigo Javier Parada

Del escritorio a la calle

El cambio climático es una realidad y diariamente el planeta tierra nos da muestras de ello. Lluvias torrenciales, cambios de temperatura intempestivos, y largas temporadas de sequía, son solo algunos ejemplos que ayudan a evidenciar el grave daño que el ser humano ha generado en el ecosistema. El futuro que le espera a nuestros hijos no es el más esperanzador, si tenemos en cuenta que como ciudadanos pocas acciones positivas desplegamos. El uso excesivo de plásticos, la ausencia de una cultura de reciclaje, y la utilización innecesaria de vehículos impulsados por combustible, deberían ser cosa del pasado y la realidad es que no es así. El cambio de actitud ciudadana depende de cada quien; todos somos responsables.

Desde hace varias semanas el país entero experimenta una temporada de lluvias que ya está haciendo estragos. Los ríos se están creciendo y desbordando a lo largo y ancho del territorio colombiano, y los derrumbes en las distintas vías son cada vez más frecuentes. Es acá donde debo resaltar la actitud de algunos mandatarios, como el gobernador de Cundinamarca, Nicolás García, a quien el pasado fin de semana festivo pudimos ver en las redes sociales sumamente activo en los distintos municipios del departamento. Desde allí, con bota de caucho, o camiseta de ciclista, dependiendo de donde estuviera, invitó a la ciudadanía a tomar las medidas necesarias para evitar mayores desastres, y dirigió las acciones de emergencia.

Mucho se critica a los funcionarios públicos cuando estos deciden tomar decisiones desde la comodidad de sus asientos. Por ello, sobresalen aquellos que sacrifican su tiempo de familia y dirigen personalmente las acciones necesarias para apoyar a quienes lo necesitan. En Santander, por poner otro ejemplo, la Oficina de Gestión de Riesgos Departamental ha estado liderada generalmente por personas que han dado muestras de empeño y dedicación. Recientemente, quienes han dirigido el ente, han demostrado, con distintos estilos, que gestiones inmediatas y de calidad son posibles. Eso queremos los ciudadanos; funcionarios que olviden sus lujos y le pongan el pecho al problema; personas de carne y hueso que dejen atrás sus escritorios y se “unten” de calle, se “unten” de pueblo.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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