viernes 20 de marzo de 2009 - 10:00 AM

La crisis de la lógica y del indicio

Tiene este escrito dos propósitos: primero, evidenciar que la prueba indiciaria entró en crisis a partir del manoseo periodístico al que se ha visto sometida y, segundo, reivindicar la intangibilidad de la 'sana crítica', como esquema en el que la libre apreciación de la prueba recae sobre el juez, letrado perito en lógica formal y humanidades, cuyas valoraciones deben, por el bien de la democracia, sólo someterse a la doble instancia judicial, pero no al escrutinio público y descalificado.

Caigo en la tentación –antes autocensurada- de referirme a temas jurídicos, por asombro ante la imprecisión con la que los pronunciamientos de los jueces se ventilan en la prensa y por la reciente discusión sobre la valoración de pruebas del expediente de Yidis. No tomo partido, pero extraigo enseñanza.

El indicio -como prueba que permite demostrar la ocurrencia de un hecho desconocido, a partir de un hecho conocido, por la relación de causalidad de aquel con éste debe ser objeto de delicado estudio, pues su aplicación exige cuidado tal, que no es extraño referirse al juez como a un 'cirujano de los hechos'. Por eso los aprendices de Derecho deben dedicar muchas horas en la escuela de leyes a la aplicación de la lógica jurídica. En materia indiciaria, la jurisprudencia criminal, por ejemplo, ofrecía piezas de análisis de portentosa elaboración. Recuerdo con especial afecto la cita de una conocida y antigua sentencia del Tribunal Superior de Bucaramanga, que incluía el maestro Antonio Vicente Arenas en su texto, para ambientar el estudio del indicio.

De otra parte, el estudio de la 'lógica formal', aunque no aparece explícito en las generaciones recientes de abogados, se va tejiendo en cuanto avanzaba el esfuerzo de interpretación de la ley. Un abogado ajeno a los principios de la adecuada estructura del pensamiento (lógica formal), torna la 'sana crítica' en una mezcla deshilvanada de espasmos en forma de ideas, que se acomodan ilegítimamente a la conclusión que se quiere obtener, sea dirigiendo los hechos o pasándolos por alto (wishful thinking o willful blindness, dicen los americanos). Por ello resulta tan necesaria la inclusión de la cátedra de 'lógica formal' entre quienes se dedican a informar y a opinar sobre los hechos públicos y, por ello, es tan absurdo que sigamos dócilmente alimentando la 'justicia espectáculo' que hoy se practica.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad