Publicado por: Santiago Gomez
Por séptima vez en 85 años, la película más nominada a los Premios Óscar, la ganadora de la estatuilla a mejor película y el mejor director, fueron entregados a tres productos cinematográficos diferentes. Un reconocimiento histórico a uno de los forjadores del espíritu norteamericano, un drama cómico sobre una crisis internacional en Oriente y un derroche de técnica que narra una historia inspiradora protagonizada por un hindú y dirigida por un chino, se llevaron dichos reconocimientos.
Daniel-Day Lewis, curiosamente un inglés nacionalizado irlandés, interpretando a un monumental Abraham Lincoln, se convirtió en el mejor actor de la historia al ser el primero en ganar tres premios en dicha categoría. Por primera vez desde 1931, esta edición vio una nominada de menos de diez años y conoció a la mujer con más edad en ser candidatizada a mejor actriz protagónica, con casi 86 años. Ninguna ganó. Lincoln, la gran derrotada de la noche, que con 12 nominaciones ganó solo dos estatuillas, prolongó la sequía de los estudios Disney.
En lo audiovisual es posible rastrear las tendencias y las tensiones sociales de los colectivos desde donde se producen.
En Colombia se entregaron los India Catalina, que si bien no premian el cine, destacan las mejores producciones televisivas del país. Barrieron Rafael Orozco y Escobar, Noticias Uno se consolidó como el mejor noticiero de la historia reciente por su investigación rigurosa y seria, y el mejor programa humorístico fue el Profesor Súper O, que se burla pedagógicamente de lo mal que hablamos en un país que se jacta de expresarse con un mejor español que el de los castellanos.
Rumba, narcotráfico, la denuncia de la corrupción y el reconocimiento de nuestros atropellos idiomáticos, fueron los ganadores en Cartagena. Los canales privados ganaron el 85% de los premios, lo que describe también el hecho de que para hacer buena televisión hay que tener plata, así como también la realidad según la cual lo que nos gusta a los colombianos en materia audiovisual, proviene del oligopolio conformado por RCN y Caracol. En ocasiones es posible entender la historia de los países por lo que se ve en sus pantallas.









