Publicado por: Santiago Gomez
Hoy habrá un plantón frente al Canal RCN en Bogotá en protesta por “Los 3 caínes”, por ser considerada una serie que revive la violencia innecesariamente. ¡Me uno a la protesta!
Este país no es el mismo desde que todas esas series que reproducen las salvajadas que nos dio por hacer desde finales de los años 70 están pudriendo el cerebro indefenso de nuestros niños. Y no son los actos que derivaron en estas adaptaciones de nuestra descomposición social lo que nos tiene así. No señores, es la idea absurda de los medios de comunicación de revivir una memoria histórica que amenaza con perderse y el afán de lucro de unas programadoras privadas que obedecen a lógicas imperialistas de lucro y salvajismo capitalista.
Es más, propongo que toda la Semana Santa en vez de reflexionar sobre nuestros actos cotidianos que reproducen violencia y obstaculizan escenarios de paz, hagamos más marchas. Una en contra del “Chavo del Ocho” que promueve indiscriminadamente y en horarios infantiles la cultura del deudor moroso y se ríe de huérfanos maltratados que viven en barriles, burlándose de las golpizas y ridiculizaciones de que son víctimas los niños. ¡Que las empresas le retiren sus pautas también como hicieron Fallabella, Auteco, Winny y Nivea a “Los 3 caínes”!, ¡Hay que salvar al país de esta sinvergüencería!
Me uno al plantón: Y llevaré pancartas en contra de “Betty la Fea” para que se prohíba su enésima retransmisión: fraudes empresariales, infidelidad, discriminación contra la mujer. Y que “Café con aroma de mujer” deje de ser un orgullo patrio y Margarita Rosa indemnice a quienes han sufrido accidentes laborales por estar borrachos mientras trabajaban. ¡No más novelas con protagonistas que consumen aguardiente mientras desempeñan sus tareas laborales!
Este país no será mejor cuando cada uno asuma responsablemente las consecuencias de sus actos individuales que reproducen violencia. Propongo más bien que este viernes apenas se acabe el partido de Colombia, en señal de protesta, lancemos los televisores por las ventanas y recuperemos el rumbo de este país sin futuro.









