viernes 01 de mayo de 2020 - 12:00 AM

Contra la normalidad

Colombia saldrá fortalecida solo si reconoce que el fin no puede ser retornar a aquello que entendíamos por normalidad
Escuchar este artículo
Image
Columna de
Santiago Gómez

El coronavirus cambió la percepción de los colombianos frente a lo que nos rodea. Según Invamer Gallup, Duque tiene la mayor aprobación desde su posesión; entendemos que el medio ambiente está mejor, aunque no como resultado de una mayor conciencia de protección sino como consecuencia no intencional del encierro y sus efectos colaterales positivos; reconocemos al sistema de salud una calidad que no se le reconocía desde mediados del primer gobierno de Santos y una alcaldesa es valorada más positivamente que cualquier otro alcalde de Bogotá de los últimos 26 años.

Otras percepciones se mantienen: seguimos siendo estructuralmente pesimistas frente al presente pero optimistas frente al futuro. Seguimos percibiendo que las cosas empeoran, pero el 75% de los encuestados se sienten confiados en que todo va a mejorar, no como consecuencia de una deliberada decisión personal de asumir la responsabilidad individual frente a nuestros actos para redireccionarlos a favorecer el bienestar colectivo, sino por una convicción casi milagrosa y profundamente resiliente que creemos ciegamente arropará azarosamente a los colombianos.

Colombia saldrá fortalecida solo si reconoce que el fin no puede ser retornar a aquello que entendíamos por normalidad: las empresas tienen que ser cada vez más solidarias, aún superada la pandemia, porque hay tragedias que son perpetuas -como el hambre- y muchos han preferido groseramente ignorar por décadas; la salud debe fortalecerse y revalorarse, en serio, aprovechando la cualidad heroica que de manera casi mesiánica se le ha asignado en estos meses; la educación debe reinventarse drásticamente y saldar de una vez por todos deudas históricas que no ha podido resolver, recurriendo a esquemas disruptivos, innovadores y que mantengan la calidad y la pertinencia como ejes centrales; los políticos deben entender, a partir de ejemplos como los que se han hecho evidentes en medio de esta contingencia, que la empatía y la auténtica vocación por entender los dolores de la gente y luego mitigarlos, dan más votos que un tamal.

Solo aquellos que entiendan que la normalidad no puede ser la meta de esta carrera loca por la subsistencia, habrán evolucionado en el sentido correcto.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad