viernes 30 de abril de 2021 - 12:00 AM

Cuando gobiernan Polombia pero están en Colombia

Lo que prueban los cambios ya anunciados al proyecto como reacción al Paro Nacional es que querían meternos muchos goles...
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Columna de
Santiago Gómez

Dicen que no hay nada más peligroso que un tonto con poder. Pero sí, es más peligroso un tonto mentiroso con poder que considera a aquellos sobre los que lo ejerce, todavía más bobos que él.

Hace 5 años el entonces senador por el Centro Democrático -aún sin canas- criticó duramente la reforma tributaria propuesta por el gobierno Santos con los siguientes argumentos: No era adecuado -aún sin pandemia- modificar impuestos al consumo. Segundo, en la coyuntura de desaceleración económica de entonces, una reforma era inoportuna porque afectaba la calidad de vida de la clase media trabajadora -en ese momento no la llamó suicida, como dijo en 2020, ya como presidente, frente a la posibilidad de una reforma tributaria en medio de la pandemia-. Tercero, criticó el argumento oficialista de que el IVA en Colombia era bajo y demostró que comparativamente con el resto del continente, el nuestro era más alto que el promedio regional y por tanto no era conveniente aumentarlo.

El Dane anunció ayer que el aumento del número de pobres desde su llegada al poder ha sido de 8 puntos porcentuales, dos de ellos antes de marzo de 2020, fecha en que la pandemia intensificó el deterioro de la calidad de vida de los colombianos de a pie.

El presidente de más salarios, menos impuestos, el que quería pasar a la historia como quien reactivó la economía del país, convirtió a Colombia en el segundo país latinoamericano que más ha destinado recursos a la guerra durante la pandemia, cuando las cifras de muertes violentas, según su propia oficina de prensa, fueron en 2020 las más bajas en los últimos 46 años.

A punta de mentiras y torpezas técnicas, Duque logró lo imposible en este país, poner de acuerdo a Gaviria, Petro, Fajardo e incluso a Uribe, que no creen conveniente ni técnicamente adecuada ese proyecto de reforma que insisten en presentar. Lo que prueban los cambios ya anunciados al proyecto como reacción al Paro Nacional es que querían meternos muchos goles, que la protesta ciudadana es efectiva y que en Palacio se equivocan groseramente.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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