viernes 31 de diciembre de 2021 - 12:00 AM

Mis deseos

Hoy, dos comportamientos -el votar y el vacunarse- condensan lo anterior: lo ético, la valoración del bien común, el cambio estructural pacífico, el desmedro por lo individualmente exclusivo.
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Columna de
Santiago Gómez

Deseo que en 2022 entendamos que la ética es un saber y un actuar práctico, siempre un ejercicio de libertad y autonomía, derivado del diálogo con nuestra propia naturaleza. Que uno es ético porque quiere y no porque lo imponen. Que el mejor remedio contra el insomnio es el actuar éticamente. Que la ética se potencia por el amor propio y la capacidad de entender que el bien común es más satisfactorio que el individual, que el segundo es consecuencia del primero y no al contrario, porque existe solo por la existencia de aquellos con quienes convivimos. Ese reconocimiento íntimo debe llevarnos a actuar en el convencimiento de que las políticas más necesarias y eficaces no son las individuales sino las que resuelven lo colectivo.

Por eso, deseo también que reconozcamos que la juventud debe ser democrática y pacíficamente activista, comprometida con la resolución de los problemas que han heredado y también de los que han creado con su indiferencia estructural frente a lo político. Que llegó el momento de construir respuestas y dejar de ver pasar el tiempo desde la comodidad que deja únicamente escupir quejas. Que entendamos todos que no habrá cambio social sin autocrítica profunda y sincera. Que la educación debe alimentar el idealismo optimista, la convicción sincera y real de que un mundo mejor es siempre posible.

Que el odio – el principal motor del miedo- y el individualismo, dejen de ser un rasgo identitario de los colombianos. Que no sigamos construyéndonos socialmente desde lo excluyente. Porque con odio no hay conexiones y solo mediante ellas podemos seguir celebrando la vida de manera compasiva.

Hoy, dos comportamientos -el votar y el vacunarse- condensan lo anterior: lo ético, la valoración del bien común, el cambio estructural pacífico, el desmedro por lo individualmente exclusivo.

Deseo que en 2022 hagan las dos cosas, eso nos permitirá pasar páginas que nos tienen atrapados en un bucle sin salida. La del desgobierno combatido con quejadera inútil y la de un virus perenne que nació de la falsa creencia de que el hombre es un ser superior y muta hoy gracias al egoísmo y la ignorancia de nuestra raza.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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