viernes 13 de septiembre de 2019 - 12:00 AM

Opinión pública

De la capacidad que tengan los medios para generar mejores y más atractivos contenidos informativos... depende el fortalecimiento de la democracia.
Escuchar este artículo
Image
Columna de
Santiago Gómez

La semana pasada estuvo en Bucaramanga Miguel García Sánchez, director del Observatorio de la Democracia de la Universidad de Los Andes, e hizo, por invitación de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, una charla sobre la formación de opinión pública y el papel que en ella juegan los medios de comunicación, un tema oportuno para la época preelectoral que hoy el país y la región atraviesan.

El politólogo manifestó que, según estudios realizados por el Observatorio, los colombianos estamos en términos generales desinformados y que mostramos poco interés por los temas políticos. Que las creencias y las emociones son fundamentales para formar la opinión pública en este país y que los medios de comunicación no necesariamente están informando mejor a la ciudadanía sobre estos temas, sino sugiriéndonos apenas en qué pensar, así como también recreando y transfiriendo la polarización creada por las élites nacionales.

Estas conclusiones nos llevan a admitir varias realidades: la primera, que seguimos siendo una sociedad apática y cómoda frente a la responsabilidad ciudadana de participar cualificadamente en política, ya sea como electores o elegidos. La segunda, que hoy los votantes toman decisiones de cara a las elecciones, no necesariamente basándose en información argumentada y sí en emociones que son movilizadas y reafirmadas a través de redes sociales con contenidos no siempre ciertos. Y la tercera, que los medios de comunicación no necesariamente han sido efectivos en el momento de cualificar dicha información relevante políticamente, debido principalmente a las realidades del mercado anteriormente enunciadas.

Derivado de ello, los medios deben asumir posiciones críticas, pero la ciudadanía también. El ejercicio democrático se cualifica solo en la medida en que las sociedades estén mejor informadas. De la capacidad que tengan los medios para generar mejores y más atractivos contenidos informativos para los individuos que con su voto deciden sobre quienes deben asumir las riendas del sistema, depende el fortalecimiento de la democracia. Pero también, de que evitemos individualmente que los contenidos falsos que circulan por las redes sociales, gracias a la incapacidad manifiesta de los ciudadanos conectados para seleccionar críticamente lo verdadero o al menos lo confiable, prevalezcan.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad