viernes 08 de febrero de 2019 - 12:00 AM

Vice

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Columna de
Santiago Gómez

Un presidente títere delega en sus aliados y padrinos políticos la toma de las más importantes decisiones de su gobierno. Ellos, a su vez aprovechan dicha circunstancia para fortalecer sus finanzas personales y favorecer sus pretensiones públicas, direccionando la institucionalidad para que sus intereses individuales sean preponderantes frente al bien común, incluso a costa de las vidas de ciudadanos extranjeros. Pero no son Duque ni Uribe los protagonistas –en particular- de esta película. Son Dick Cheney y George W. Bush los protagonistas de Vice, la más reciente película de Adam McKay, nominada a 8 premios Óscar, incluyendo mejor película y mejor director.

Con actuaciones magistrales, como la de su protagonista Christian Bale, no solo por su puesta en escena sino por la caracterización del personaje, excepcionalmente lograda por un maquillaje superlativo, la película narra la vida del ex vicepresidente norteamericano que fue el poder tras la sombra torpe de Bush junior.

La crisis del 11S, las decisiones de invadir Irak y perseguir a Osama en Afganistán tomadas a partir de la presentación de pruebas falsas, su vida familiar y pública, una compleja relación con su hija lesbiana, son varias de las facetas históricas de un relato que termina siendo profundamente intimista. Muy bien narrada, Vice se convierte en un conmovedor testimonio de una época sombría –pero no tanto como la actual- de la realidad política estadounidense.

Crítica mordaz, con un suculento humor poco común en relatos de este tipo, durante más de dos horas McKay envuelve al espectador en secuencias sorprendentes de una historia que a pesar de ser conocida no es para nada predecible.

Vice ganó el Globo de Oro a mejor actuación con Bale y está nominada a 6 premios BAFTA. Podrá ser una de las contendoras fuertes del aclamado somnífero de Cuarón y es considerada por muchos críticos como la película que salvará a los Óscar de convertirse nuevamente en la ceremonia de lo políticamente correcto.

Mi apuesta es que este año en los premios de la Academia, no todos los caminos conducen a Roma. Vice ganará como mínimo con Bale, maquillaje y montaje.

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