viernes 11 de marzo de 2022 - 12:00 AM

Votemos

La fuerza de las ideas se materializa en la ejecución del voto racional. Si no votamos, le dejamos el camino libre a los ladrones que monopolizan el poder para beneficiarse. Si no votamos, este país no cambia.
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Columna de
Santiago Gómez

Este fin de semana los colombianos tendremos, no solo la oportunidad, sino también el deber moral, de expresar en las urnas nuestro deseo ante lo que debería depararnos el futuro en este país convulso y complejo. La del domingo es la marcha más importante de los últimos cuatro años, no hay paro capaz de lograr lo que los colombianos pueden lograr votando masivamente el domingo entrante.

Los estudiantes y la juventud están llamados a canalizar todas sus legítimas inconformidades en las urnas y con un bolígrafo en mano. El momento es este y la forma es mediante los mecanismos que nos garantiza el sistema democrático. Cuando las votaciones son masivas, el fraude es menos probable, cuando muchos votantes acuden a la cita electoral los clanes políticos y todos quienes han usado para su beneficio propio los recursos públicos tienen menos margen de maniobra para preservar sus posiciones de poder.

El domingo decidimos en gran medida el futuro del país y perfilamos las candidaturas presidenciales viables para la cita de la primera vuelta. Votemos. Cumplamos la cita que la democracia nos ofrece para canalizar todas las insatisfacciones que llevaron a un número importante de colombianos a manifestar su descontento públicamente en noviembre de 2019 y durante el primer semestre del año pasado.

Las votaciones no garantizan la democracia, pero una democracia en la que sus ciudadanos votan de manera consciente y masivamente es más fuerte y menos vulnerable a las pretensiones de quienes quieren apropiarse de ella para satisfacer únicamente intereses individuales.

No hay otro momento mejor para ejercer nuestros derechos constitucionales, es inconsecuente reclamar durante cuatro años mejores ejecuciones de los gobernantes de turno cuando se decide de manera deliberada ignorar el llamado democrático de la elección. La fuerza de las ideas se materializa en la ejecución del voto racional. Si no votamos, le dejamos el camino libre a los ladrones que monopolizan el poder para beneficiarse. Si no votamos, este país no cambia.

Nada transformará la cultura política de este país tanto como una votación masiva el domingo 13 de marzo. Esa sería la manifestación ciudadana más efectiva.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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