lunes 21 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Anillo Externo Metropolitano

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Columna de
Sergio Arenas

Tuvieron que pasar décadas para que se tomara la decisión de construir el Anillo Vial Externo Metropolitano, una obra proyectada desde 1998 que solo hasta el pasado 17 de noviembre fue valientemente aprobada por la Asamblea Departamental en primer debate.

Las preguntas que surgen no son pocas: ¿Por qué los anteriores gobiernos locales y regionales no lograron encontrar financiación para este proyecto, bien fuera de regalías o con recursos del Sistema General de Participaciones? ¿Por qué el Gobierno Nacional le dio la espalda al Área Metropolitana en la búsqueda de este proyecto? ¿Cuál es la responsabilidad de los representantes a la Cámara y senadores que debieron lograr cofinanciar el proyecto? ¿Qué hicieron los anteriores alcaldes del área y gobernadores para unificar criterios de movilidad y pedirle al Gobierno Nacional apoyo para esta obra?

A esto debemos sumarle la actual línea del Gobierno Nacional, en la que las ciudades no son tan importantes y en consecuencia no habrá recursos suficientes para que nuestras ciudades del área satisfagan sus necesidades y pendientes; como quien dice “sálvese quien pueda”. Entonces como ciudadanos metropolitanos debemos ser conscientes que nos toca solucionar nuestros problemas, con nuestros recursos. Debemos ser conscientes que si queremos una ciudad en torno al ser humano nos toca entre todos, y eso se hace contribuyendo; pagando valorización, prediales y comprometiendo vigencias futuras, nos guste o no.

Ahora que la Asamblea, “se echa este muerto encima” como se dice coloquialmente, usando recursos propios, sin peajes ni concesionando, aparecen entonces “figurillas” que, por intereses desconocidos, salen a criticar esta enorme decisión. Esos mismos que se oponen a los peajes, a las concesiones y a la construcción de las vías que requiere nuestro departamento. Los mismos que se opusieron a la Conectante C1-C2, hoy paralizada a pesar del avance de obra que ya permitió ejecutar el aprovechamiento forestal pero cuya compensación ambiental quedó en el limbo por culpa, de nuevo, de dichas “figuras”. Los mismos que se opusieron a la Ruta del Cacao, que no permitieron ejecutar el proyecto de la Concesión vías de las Cigarras - La virgen La Cemento y que tienen ahora a Rionegro en el olvido.

¿Qué quieren? ¿Vernos sumidos en el atraso? ¿Ver al departamento quebrado? ¿Qué buscan? ¿Salir de su inframundo y lograr el reconocimiento que nunca se han ganado ni se van a ganar?

Que quede claro señores diputados, los ciudadanos metropolitanos los felicitamos y los respaldamos. Gracias por tener la gallardía de asumir este pasivo histórico heredado de la clase política de los últimos 20 años. Lograr encontrar otras formas de apalancar el proyecto será el siguiente paso, a partir de contribución por valorización, regalías y cofinanciación, pero el paso ya fue dado y eso era lo importante. Avancemos en la construcción del Anillo Vial Externo Metropolitano y con vehemencia defendamos los demás proyectos de infraestructura que nos hacen falta. Santander ni un paso atrás.

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