lunes 12 de abril de 2021 - 12:00 AM

Crimen metropolitano

Lo cierto es que la llamada percepción golpea la economía, cuando lo que menos necesitamos es un retroceso en los avances de reactivación económica.
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Columna de
Sergio Arenas

¿Se siente seguro en Bucaramanga? Esta nueva discusión, que está tomando cada vez más fuerza en la opinión de los ciudadanos, pone sobre la mesa un tema absolutamente clave para el proceso de reactivación económica de la ciudad, pues afecta directamente la confianza de los hogares y genera la insatisfacción de los ciudadanos, que se refleja en el consumo.

Debemos indicar que esta insatisfacción tiene su fuente, la percepción. Las estrategias y odios entre los diferentes movimientos políticos, alimentados por los problemas permanentes y mediáticos de inseguridad que está viviendo nuestra ciudad; discusiones cuyo único propósito es el de descalificar la gestión de uno u otro mandatario o funcionario. Sin embargo, sí debo decir que estas posiciones públicas «carroñeras» se convierten en factores que afectan o influyen la percepción de los hogares y le hacen mucho daño a la ciudad interna y externamente, pero que necesariamente no reflejan un aumento o disminución de la criminalidad, ya que el número de delitos siempre ha sido el mismo.

Lo cierto es que la lucha contra el crimen es de todos. Hoy se estigmatiza a Bucaramanga como una ciudad insegura, pero nada se dice de Floridablanca, Piedecuesta y Girón, cuando nuestra realidad territorial es que somos una sola ciudad como área metropolitana y el crimen es metropolitano.

Lastimosamente debemos decir que el crimen metropolitano sí está organizado, las estructuras criminales metropolitanas sí tienen claro el territorio y las mejores rutas de escape.

El área metropolitana de Bucaramanga se convierte en el instrumento perfecto para lograr contrarrestar efectivamente los problemas de seguridad. La junta metropolitana debe crear un observatorio de vigilancia y seguridad mediante un acuerdo metropolitano, que permita por ejemplo establecer alianzas con las empresas de vigilancia y la Policía Cívica.

Lo cierto es que la llamada percepción golpea la economía, cuando lo que menos necesitamos es un retroceso en los avances de reactivación económica y cuando cada uno de nosotros es responsable de mejorar la imagen de nuestra ciudad metropolitana.

Mientras las políticas públicas sigan siendo direccionadas por las presiones mediáticas propias de la política, lo único metropolitano que tendremos es el crimen.

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