lunes 05 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

Economía subterránea

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Columna de
Sergio Arenas

El inicio del gobierno Petro empieza a ratificar los temores que la mitad de colombianos tenían en el proceso electoral. El perfil de los ministros nombrados hasta ahora al parecer no trasmite la seguridad que un Estado debe tener, sobre todo por el mensaje entre líneas que se puede extractar de cada intervención de los representantes de estas carteras, que pareciese más un monólogo entregado por el mandatario que realmente una política pública en beneficio de todos.

Me refiero a la selectividad que impulsa cada decisión del Gobierno Nacional en donde los que más tienen (los dizque ricos) son objetivo de caza discriminada fiscal desconociendo al restante de colombianos, 60%, que no son ricos, pero que tampoco ponen en proporción a los que ganan o por lo menos, a los que mueven por fuera del sistema financiero.

De cada 10 trabajadores seis son informales, estos últimos, que no existen en el radar de la política fiscal, son protegidos por el estado para que no tributen, y contrario a lo que debería ser la política del gobierno en donde todos ponemos de acuerdo a lo que ganemos, el estado los protege.

Esta política pública selectiva desconoce la realidad de un país que navega en una economía informal y en el narcotráfico.

Promueve gravar a los formales que son fáciles de identificar, y le da la espalda a la realidad ilegal e informal que nos inunda, disminuyendo la política antidrogas y aumentando la política de exonerados fiscales a los informales.

El gobierno, sin promover una política clara de austeridad en el gasto que ayude a que se alivie la carga tributaria a los que siempre ponen, adopta como estrategia básica de política fiscal perseguir a los que han generado desarrollo económico y empleo.

Adicionalmente promueve la eliminación de la industria extractiva que genera ingresos para el sostenimiento del país como por ejemplo, Ecopetrol que produce 750.000 barriles diarios de petróleo que representa 357.544 millones de dólares en exportaciones.

El narcotráfico y los negocios conexos representan $29,2 billones que hoy no están en la agenda de gobierno en materia de impuestos, y que de estarlo, minimizaría las metas del gobierno de recaudo a costa solo de los formales.

¿Cuál es el interés del gobierno en perseguir a los que no tiene que perseguir? Esta economía subterránea, ¿por qué no está en la agenda de la política del gobierno de turno?

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