lunes 24 de mayo de 2021 - 12:00 AM

¿Estudiantes o vándalos?

Debemos comprender y valorar que en los jóvenes está el insumo para construir los ciudadanos del futuro y no podemos seguir abriendo la brecha entre los jóvenes y el Estado
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Columna de
Sergio Arenas

Todos tenemos el derecho a protestar por algo, dependiendo del lugar en el que nos ubiquemos en este país: jóvenes que piden oportunidades, trabajadores que piden mejores derechos laborales, comerciantes que piden menos impuestos, médicos que piden mejores condiciones, niños que piden educación de calidad, desempleados que piden subsidios, en fin, la lista no acabaría. Lo cierto es que esta posición legítima nos hace caminar en círculos, pues nos asumimos en calidad de víctimas del Estado que nos lleva al final a ser culpables, ya que el Estado somos nosotros mismos. Hoy los jóvenes son la voz de esa protesta colectiva en la que todos nos sentimos identificados de alguna manera, especialmente por los actos de corrupción históricos. Pero debido a los actos vandálicos que se asocian a las marchas, estamos perdiendo la credibilidad en el liderazgo de los estudiantes, y eso es muy grave.

Los estudiantes son el futuro de Colombia. Los jóvenes deben ser escuchados para construir con ellos soluciones estructurales y progresivas que alineen las políticas públicas con el bienestar común.

Por ello debemos ser claros. Nuestros estudiantes no son vándalos ni criminales. Los hechos de las últimas semanas los han estigmatizado como delincuentes que dañan la propiedad privada y pública, y así no es. Para los delincuentes está la fuerza pública. Debemos comprender y valorar que en los jóvenes está el insumo para construir los ciudadanos del futuro y no podemos seguir abriendo la brecha entre los jóvenes y el Estado. Esto requiere de un gran acuerdo, con la absoluta claridad de que el cambio es progresivo y lento, pero que cuando se hace bien planeado es un éxito, y para poder lograrlo el sector privado es fundamental.

Por eso propongo que desde las alcaldías se convoque a espacios de diálogo entre empresarios y estudiantes con el fin de construir colectivamente soluciones y propuestas que se escalen a nivel nacional, y que con la dirección de los alcaldes se cree una empresa metropolitana de jóvenes en donde todas sus ideas y propuestas se puedan materializar en proyectos y oportunidades laborales. Al mismo tiempo quisiera pedirles a los jóvenes que suspendan las marchas para sentarnos a trabajar por Colombia, ustedes no pueden seguir bajo la sombra del vandalismo y mucho menos ser el instrumento de los criminales y políticos oportunistas. Ustedes están más allá de una discusión entre izquierda y derecha. Demos ese paso.

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