lunes 11 de febrero de 2019 - 12:00 AM

Lo voy a demandar

Image
Columna de
Sergio Arenas

“Lo voy a demandar”. Esta frase asusta a muchos, y no es para menos. Estar involucrado en aspectos judiciales implica tener la capacidad de enfrentar no solo las pocas bondades del sistema judicial colombiano, sino la incertidumbre de un fallo condenatorio que lo puede dejar en la calle. Pero quiero decirles algo: una cosa es demandar y otra muy diferente es ganar.

Existen “personajes de película” que han venido utilizando el concepto de la demanda judicial como fuente de obtención de recursos económicos (responsabilidad civil). De esta manera, buscan enriquecerse a costillas de otros.

En el mundo de la responsabilidad extracontractual (es decir, que, si alguien hace daño por acción o por omisión, la víctima tiene el derecho de reclamar una indemnización de perjuicios), las demandas y la cultura por demandar siguen en aumento. La situación se ha agudizado, incluso hasta el punto de ver en las demandas una nueva fuente de ingresos ante las dificultades económicas que vive el país.

Las razones que motivan las demandas a diario no están ocultas: cualquier caída (p. ej., una alcantarilla abierta), intoxicación (contaminación cruzada en alimentos), accidente de tránsito (zigzag de las motos), procedimiento médico (violación a la lex artis), agresión verbal (derecho al buen nombre), entre otros.

Con esto no estoy diciendo que las personas no tengan derecho a demandar (además porque es constitucional), sino que es lamentable que se use como estrategia para aprovecharse del miedo a sentirse demandado. ¡Qué equivocados están!

Tenga en cuenta que el daño es uno solo y debe ser probado. Únicamente el anuncio en una demanda no es suficiente para que la justicia le dé la razón. No invente ni se imagine daños que no ha sufrido, no trate de simular afectaciones morales o sentimentales que no existen. No certifique ingresos que nunca ha recibido. Reclame lo justo, no se deje llevar de las expectativas falsas de abogados que ven en su lesión un cheque al portador. El derecho de daños está diseñado para restablecer su condición anterior, no para cambiar su estrato social.

Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad