lunes 26 de abril de 2021 - 12:00 AM

No hacen, ni dejan hacer

Si el turismo es el nuevo petróleo, y el petróleo no es la prioridad de nuestros gobernantes, la pregunta es: ¿Cuántos proyectos turísticos especiales se están promoviendo en Santander?
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Columna de
Sergio Arenas

Santander tiene uno de los más grandes problemas que puede tener una región. No hacen ni dejan hacer. Desde la política pública no existe un horizonte claro sobre el futuro de nuestra región, teniendo Santander una vocación altamente concentrada en la explotación de sus recursos naturales y estando históricamente comprometida con la extracción a gran escala de sus recursos no renovables.

Los discursos de la mayoría de nuestros líderes políticos solo están encaminados a repetir una posición proteccionista del medio ambiente y no generan acciones de fondo que nos permitan entender cómo asumir el proceso de la transición energética y cómo sustituir el petróleo y la minería por el turismo, «el nuevo petróleo», como siempre se ha anunciado.

Con excepción del representante santandereano Edwin Ballesteros, quien ha tenido la valentía para defender nuestro adn petrolero y minero, el resto de los representantes y senadores legislan bajo la dirección de las encuestas de favorabilidad y de las estrategias preelectorales sin asumir con entereza una posición responsable sobre el futuro de nuestra región.

Si el turismo es el nuevo petróleo, y el petróleo no es la prioridad de nuestros gobernantes, la pregunta es: ¿Cuántos proyectos turísticos especiales se están promoviendo en Santander? Evidentemente ninguno. Pero cómo no, si los esfuerzos que hacen nuestros empresarios de generar nuevos proyectos y empleo terminan siendo el alimento de los discursos de los tibios. Como fue el caso del excelente proyecto Piedra Parada en Berlín que hoy sigue suspendido por el mismo cuentico politiquero.

Falta que ahora se opongan al desarrollo de la represa de Topocoro, potencial para la implantación de un proyecto de turismo a gran escala, más aún cuando ya contamos con la normatividad para hacer de este lugar un gran atractivo turístico que permita aumentar la competitividad de la región.

Con la resolución 1319 de 2020, se podrán estructurar asociaciones público-privadas para el desarrollo de proyectos turísticos especiales, y los concejales, alcaldes y el gobernador tendrán un protagonismo importantísimo, dado que se deberán identificar y declarar las áreas de desarrollo turístico en Santander, lo que permitirá tener un mayor aprovechamiento de las zonas rurales a nivel de norma urbana.

Por favor, dejen hacer.

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