lunes 18 de abril de 2022 - 12:00 AM

¿Preparados para el turismo?

Como santandereanos, nos sentimos orgullosos del activo natural que tenemos, tan es así que planteamos la posibilidad de sustituir la industria del petróleo por la del turismo; pero la verdad es que aún nos hace falta madurar en este tema.
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Columna de
Sergio Arenas

Unos 300 mil vehículos se movieron esta Semana Santa en Santander, lo que indica que nuestro departamento continúa siendo elegido como destino turístico por los colombianos. Sin embargo, aunque tenemos un activo natural y patrimonio cultural valioso, como montañas, valles, ríos, pueblos ancestrales, lugares de entretenimiento y mega monumentos; las políticas públicas no logran anticiparse al destino turístico que somos y que promulgamos permanentemente.

Todo lo que hace parte del entorno de estos lugares maravillosos no responde a las necesidades que la industria del turismo requiere, empezando por las vías, en donde el desplazamiento en vías nacionales de 100 kilómetros puede durar tres horas, como es el caso de Bucaramanga - San Gil.

Otro aspecto importante es el plan de tráfico que se pone en operación, el cual no se ajusta al flujo ya conocido de las vías más congestionadas, como por ejemplo la vía a la Mesa de los Santos, que debería tener un plan de retorno en donde los dos carriles se habiliten en un solo sentido.

El estado de las vías en Santander es otro factor clave para convertir al departamento en un destino turístico de calidad. Es necesario terminar la Ruta del Cacao, construir la conectante C1-C2, lograr la Variante de San Gil e implementar carriles de adelantamiento en la ruta Bucaramanga - Barbosa.

Los lugares que prestan servicios de entretenimiento deben contar con protocolos de seguridad que minimicen los riesgos de accidentes. Esta Semana Santa deja algunas vidas perdidas en balnearios por ahogamiento.

Por otra parte, el ordenamiento territorial rural se encuentra desactualizado. No existen normas claras sobre la propiedad rural y patrimonio cultural, los operadores turísticos habilitan sus casas y suelos rurales sin la infraestructura necesaria para dar un adecuado manejo urbanístico y ambiental.

Como santandereanos, nos sentimos orgullosos del activo natural que tenemos, tan es así que planteamos la posibilidad de sustituir la industria del petróleo por la del turismo; pero la verdad es que aún nos hace falta madurar en este tema, iniciando por implementar un proceso de transición ordenado y con recursos económicos que nos permitan planear todos los servicios necesarios como vías, disponibilidad de servicios públicos, servicios de asistencia médica y mecánica.

A lo anterior, se suma que algunos santandereanos tampoco quieren pagar peajes, aún sabiendo que sirven para recaudar los recursos que se necesitan invertir en los corredores.

En fin, maduremos esta industria del turismo antes de renunciar a otras.

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