lunes 17 de mayo de 2021 - 12:00 AM

Sin presidente, sin ley, sin orden

Hoy los alcaldes actúan como repúblicas independientes haciendo lo que creen que es lo mejor para todos, pero sin la dirección necesaria desde el Gobierno para atender la emergencia.
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Columna de
Sergio Arenas

Nuestras ciudades están viviendo momentos muy difíciles. La absoluta impotencia que sentimos los ciudadanos por estos días ante los actos vandálicos y terroristas de ciertos grupos que al parecer tienen licencia para destruir y acabar con todo, pone sobre la mesa la discusión de la ponderación de los derechos constitucionales que tenemos todos los colombianos.

Hemos visto cómo bajo el amparo del derecho a la protesta se bloquean vías, se atenta contra establecimientos de salud, se pone en riesgo la alimentación, se destruyen los sistemas de transporte público, se atenta contra la vida de nuestros policías y de los particulares, se amenaza a los que no protestan y se atenta contra la propiedad privada, empresas y establecimientos.

Estos hechos derivados de las protestas, o como algunos los llaman, actos ajenos a las protestas, evidentemente no son protesta son delitos. Y es aquí donde debemos ser claros. Los actos que generan daño a la vida y a la propiedad son un delito, y como tal deben ser sancionados.

En estos momentos en donde los ciudadanos esperamos que las instituciones del Estado, la fuerza pública y en especial el presidente de la República asuman una posición clara, seria y respetuosa con los colombianos, recibimos solo anuncios de diálogos con criminales mientras la economía se desploma.

El peor error es la ausencia de liderazgo y decisión del presidente Duque para definir las acciones que se deberían tomar desde el poder central, con el objetivo de que se irradiaran a los alcaldes de cada ciudad y se apostara a una estrategia de país.

Los alcaldes como encargados de mantener el orden público tienen la responsabilidad, pero no el apoyo y mucho menos el direccionamiento. Hoy los alcaldes actúan como repúblicas independientes haciendo lo que creen que es lo mejor para todos, pero sin la dirección necesaria desde el Gobierno para atender la emergencia.

¿Para qué elegimos a nuestros dirigentes políticos si cuando más se necesitan no hacen nada?

Tenemos un país sin presidente, sin ley y sin orden.

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