lunes 13 de enero de 2020 - 12:00 AM

Uber y su doble moral

¿El desarrollo tecnológico está por encima de la ley? Una herramienta tecnológica no puede ser el instrumento para violar las normas legales
Escuchar este artículo
Image
Columna de
Sergio Arenas

Uber anunció esta semana que se va de Colombia, pero al mismo tiempo anunció que demandará al Estado colombiano porque supuestamente nuestro país está infringiendo el Tratado de Libre Comercio firmado con Estados Unidos.

La multinacional ahora resultó “víctima” de una decisión de la Superintendencia de Industria y Comercio al haber sido sancionada con una multa de $2.128.258.120.oo en agosto de 2019 por no dar información respecto al negocio de la empresa ni otorgar acceso a los computadores y demás equipos de la compañía, y por la obstrucción en la entrega de diferentes documentos corporativos (estatutos, actas de asambleas, balances, etc.).

La reciente decisión de la SIC ordenó el cese de la prestación de los servicios de transporte, pues consideró que esta compañía sí incurrió en competencia desleal por violar las normas y generar desviación de clientela al prestar irregularmente el servicio público individual de transporte.

Lo más curioso es que Uber, además de calificar como arbitraria esta decisión en un reciente comunicado, manifiesta: “Colombia es el primer país del continente en cerrarle las puertas a la tecnología”. Anuncio que no dio espera para que los que apoyan esta empresa ilegal salieran a despotricar del Gobierno Nacional, por estar en contra de una plataforma tecnológica que supuestamente debería estar alineada con la economía naranja que tanto ha promovido el presidente Duque.

Este es uno de los ejemplos que inundan la doble moral que nos consume permanentemente como ciudadanos y que refleja el individualismo y la ausencia del pensamiento colectivo. Entendemos lo que nos conviene así pasemos por encima de la ley y después nos creemos con el derecho de exigir gobiernos honestos.

Cuando los usuarios ponen por encima de los derechos colectivos su interés individual de contar con un transporte privado más cómodo y seguro (sensación falsa de seguridad), la legalidad y la empresa quedan en la caneca de basura, sacrificando las organizaciones de transporte legalmente establecidas y sus trabajadores.

¿El desarrollo tecnológico está por encima de la ley? Una herramienta tecnológica no puede ser el instrumento para violar las normas legales.

Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad