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Sergio Rangel
Domingo 24 de marzo de 2013 - 12:00 AM

Saulo Saulo por qué me persigues

Publicado por: Sergio Rangel

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El mayor (r) del Ejército, Saulo Toledo Plata,  hermano de mi entrañable amigo Carlos Toledo Plata, filántropo, médico, y quien fuera guerrillero del M-19, ha venido desde hace tiempo tendiéndome pequeñas emboscadas.  La última fue en Hágase Oír. Ahora me culpa de los desastres económicos pasados y futuros de Zapatoca, por decir que no tenemos agua y que las quebradas se están secando por la deforestación. Tiene razón en que la Quebrada del Ramo es la misma Ramera. Olvida que a medida que se despeña por las estribaciones de la serranía y se libera de salmos e inciensos, se convierte en La Perdida, y luego que el diablo se zambulle en ella, libertina y coqueta, asume el nombre de La Putana. Ahora los interesados en el aprovechamiento económico y personalísimo, más que en el bien común, se enfurecen porque dije en un artículo que la quebrada que surte el acueducto es  una escasa  lágrima de viuda.  “Tapen…tapen… que las cosas se resuelven solas”, les enrostraba Laureano Gómez en el Congreso a los saqueadores del Estado. Esa política de ocultarlo todo nos tiene perdidos. Que vengan los turistas a disfrutar del clima y la belleza del paisaje de Zapatoca, que haya ocupación en los hoteles, que se construyan nuevas casas. Pero no tapen el problema del agua. Llevamos varios años con cortes permanentes y racionamientos severos. Hace diez años, teníamos en Zapatoca 3.000 habitantes, por la violencia el pueblo estaba casi desocupado, 5 años después la población subió a 6 mil  habitantes, hoy pasa de 10 mil  y los caudales disminuyen. ¿Tenemos agua?  Sí. ¿Hasta cuándo? La sequía no es un problema de Zapatoca, ni de Barichara, ni de mil ciudades, es un problema del mundo. En un informe, la CIA advierte que al 2030 surgirán conflictos entre países por disputas de agua. Entre tanto el Mayor (r) Saulo Toledo Plata me dispara triquitraques. Ahora entiendo por qué le dieron la baja en el Ejército, disparaba contra los amigos. Para Saulo un poema de Martí: “Dicen que triste cosa es no tener amigos,/Pero más triste es no tener enemigos/ Porque quien enemigos no tenga/ Es señal de que no tiene/ Ni talento que haga sombra/ Ni bienes que le codicien….   Ojala que Pilatos no tenga que bañarse con soda las manos en esta Semana Mayor.  

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