domingo 21 de febrero de 2010 - 10:00 AM

Autorizada la venta de Isagen

Fui invitado por el Gobernador Horacio Serpa  el jueves pasado a la exposición de los compromisos y avances de la obra de la Hidrosogamoso.  Su gerente el Ingeniero Rico hizo un buen  recuento.

Al finalizar el gobernador otorgó la palabra a los asistentes para las preguntas pertinentes. Fui yo el primero en   hablar. Pregunté entonces.  ¿Señor Gerente, díganos si Isagen será vendido en un futuro inmediato  a las Empresas Públicas de Medellín y por ende Hidrosogamoso  pasará a manos de esta empresa? El Ingeniero Rico respondió que él no sabía, porque el asunto era resore del Ministro de Energía. Tenía toda la razón, no podía responder.  Sin embargo, como una premonición a mi pregunta, en el momento en que él hablaba el   Consejo de Estado acababa de autorizar la venta de Isagen. El objeto de la pregunta iba más allá de la simple información de si Hidrosogamoso pasaría a manos de los habilidosos paisas. Lo que yo quería era hacer caer en cuenta a los Alcaldes, Concejales y miembros de juntas de los predios afectados,  que se dieran cuenta, que en el caso de venderse Hidrosogamoso, los compromisos con las comunidades quedarían posiblemente en las nebulosas. ¿Cumplirían los paisas con el compromiso de pavimentar la carretera de San Vicente? Lo dudo. ¿Existe alguna carta de intención que obligue a los futuros dueños? ¿Qué documentos se han firmado que tengan mérito para iniciar las acciones pertinentes en caso de incumplimiento? ¿O son meras intenciones, de funcionarios en tránsito, o en afán electoral? No lo sé, respondo como respondió el Gerente de Isagen. Me daría un dolor inmenso saber que las esperanzas de estos pueblos fue  una  nueva frustración. Cuando Gustavo Rodríguez  el recio dirigente agrario de San Vicente describió el calvario de la carretera, pavimentada  con babas por tanto político en tantas otras oportunidades, y sus ojos se humedecieron soñando ya, ahora si, por fin la carretera asfaltada, el auditorio aplaudió. Yo guarde un prudente silencio. Mientras no se firmen documentos que obliguen el cumplimiento de lo pactado no hay nada. ¿Puede el Estado comprometerse a futuros? No es posible. De ahí que tantas obras se queden en meras promesas. Para que esto pueda ser una realidad los recursos deben quedar pasmados en  el presupuesto en la vigencia. Isagen es una empresa comercial del Estado. Se rige con muy contadas excepciones por normas de comercio, pero mientras no se firmen los contratos para la ejecución de obras, estas son meras expectativas. Acordémonos que estamos en época electoral. Ojala se pavimente y se cumplan las demás obras, y le quitemos el calvario a estas gentes desesperanzadas. Las mal llamadas transferencias que son un embeleco de la generación de energía eléctrica, son una burla, y un engaño para los municipios. Deben tener, si no el nombre de regalías como sucede con la explotación petrolera, sí la destinación específica a obras básicas, e infraestructura vial.

Mientras no se conforme una entidad, corporación, fundación o como quiera llamarse, para que rija el destino, de parte de los dineros que  produzca Hidrosogamoso, que por justicia le pertenecen a nuestro departamento, todo quedará en una mentira más.

 

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