domingo 18 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

Congreso de Palma De Aceite

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Columna de
Sergio Rangel

Lunes 19 de septiembre en la ciudad de Cartagena. Oportuno, en un momento en el que el país sufre una invasión de predios rurales, de gentes azuzadas en la campaña pasada. El “todo vale” ha venido haciendo carrera por el poder, desde que la polítiqueria absorbió a la investigación económica. Grupos de gentes con o sin tradición campesina se apoderaron según se dice de más de 70 predios. Como ha sucedido en procesos anteriores, se cree que propiedad y tenencia de la tierra es el punto del desarrollo agrícola. Maraña de pleitos en los que el mismo Estado se ve envuelto, aumentando el caos agrario insoluble de siempre

Los “ambientalistas de cafetería” azuzados, financiados irresponsablemente por grandes empresas aceiteras del mundo, soya, girasol,canola, etc, se llegó a decir que la palma causaba grandes daños y desequilibrios ambientales. Todo lo contrario, gran generador de oxígeno y capturadora del CO2. Se siembra generalmente en terrenos y zonas sin mayores exigencias agronómicas. También se llegó a afirmar que se destruían bosques para plantar la palma, gran mentira, pues en muchas zonas de sabana como lo son los llanos orientales o de exceso de humedad como los plantones del río Magdalena son terrenos en donde hoy se cultiva la palma de aceite. A toda esa mentira y sin pensar en el gran empleo que generaba, se le sumó la campaña de descrédito por el candidato Petro, que para fortuna, hoy mejor informado, parece rectificar.

El país se acerca al millón de hectáreas sembradas en 4 sectores del país. Entre empleos directos e indirectos se calcula que llega a los 200 mil directos que si llegamos a contar los indirectos y los resultantes del empleo de cohesión (contabilizados hoy por la nueva economía) que resultan de la preparación de alimentos para humanos y concentrados para animales, el cálculo sorprendería.

Para este congreso en Cartagena se han inscrito 3 mil directivos de la comunidad palmera, cifra envidiada por cualquier gremio en el país .

Algo en que la palmicultura está esperanzada es en la industria de fármacos derivados del aceite de palma que son infinitos pero que lamentablemente carecen hoy en Colombia de una investigación seria.

Para este congreso también se editó un magnífico libro del Médico Veterinario Guillermo Nigrinis C sobre la cría y desarrollo del búfalo (el bufalino colombiano) que ha acompañado el desarrollo palmero. En los comienzos los “mulares” fueron utilizados en las plantaciones para el transporte de la fruta. Pero, los cascos con herraduras y el peso hacían que las raíces fuesen lesionadas. La producción de carne, leche y la industria quesera de los búfalos son otro aliciente en el campo colombiano.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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