domingo 17 de mayo de 2020 - 12:00 AM

El retorno de los brujos

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Columna de
Sergio Rangel

Libro de los años 60 del que sus mismos autores señalaron como “introducción al realismo fantástico”. (Louis Pawels y Jacques Bergier) Algunos temas tratados.

La alquimia. En momentos de pandemia. Al asecho del milagro y en el afán de buscar una vacuna que nos salve, aparecen los “brujos”, compitiendo con los científicos y las empresas farmacéuticas. Brujos que entran atrevidamente sin buscarlos a nuestras cuentas de Whatsapp. Aseguran curas milagrosas con caléndula, Romero, hoja de ipecacuana, uña de gato, berenjena tierna, al cambio de la luna llena. Los brujos fueron más poderosos que los mismos caciques. Los Césares en la Roma del esplendor, amos del poder y de las naciones, consultaron decisiones a los arúspices, adivinos, videntes, magos y agoreros. Encarnación Cometa y Regina Once, en Colombia tuvieron su época, pisaron las mieles del poder político.

Las distintas maneras como se hizo la guerra. Ser más numeroso que el adversario. Luego la longitud, filo y dureza de las armas. La defensa, corazas, escudos,rodelas. La inteligencia, la sorpresa, el engaño. La táctica y estrategia. La combinación de las formas de lucha. La ciencia aliada de la guerra, la guerra nuclear. Hoy la guerra bacteriológica. Dentro de la maldad y de las ambiciones del poder está ese peligro. Volviendo al “El retorno de los brujos” traer a cuento la desaparición de civilizaciones que se extinguieron sin saberse cómo. Grandes y bellas ciudades que asombran a los hombres de ciencia, de la que se habla en la cosmogónica (la teogonía, la phansofistica). Indicios de esas civilizaciones desaparecidas no por guerras, tal vez por virus. ¿Para qué entonces los grandes ejércitos de los países, el gran Mamut que se come el presupuesto?

Algo que ya no será ciencia ficción. Los “ bichos” en la guerra. El gran avispón que llegó a EEUU descabeza las abejas, no es un cuento. Muertas las abejas muere la agricultura. Las langostas han devastado plantaciones sin que se pueda explicar su origen. Un virus devasto más de 100 mil hectáreas de palma de aceite en Colombia, propagado según un entomólogo por el “Camerunicus” insecto polinizador escapado de un laboratorio. ¿Serían los productores de soya, girasol, colsa, guerra de los aceites?

La agricultura ya no será globalizada. La desaparición del Comunismo y del Capitalismo salvaje, está previsto por la seguridad alimentaria dentro de las fronteras. El hombre se preocupará prioritariamente por tener alimentación y salud, será el dinero del futuro.

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