domingo 27 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

En busca de La Paz

Debemos reconocer que el gran acierto de Petro fue nombrar como negociador a José Félix Laforie. Aceptar ser negociador no es un acto de audacia
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Columna de
Sergio Rangel

Colombia es un país maravilloso. A la vez insólito. El siglo XX comienza con una guerra civil entre liberales y conservadores. Termina con un magistral juego político de Alberto Lleras y Laureano Gómez, los jefes de los partidos rivales, quienes deciden simplemente alternarse la presidencia, pacto llamado Frente Nacional. Más de 500 mil muertos se hubiesen podido evitar, si esa idea simple se hubiese cristalizado a tiempo. A los liberales y a los conservadores no los separaba sino el nombre. Los liberales iban a misa a las 4 de la mañana para que no los vieran y los conservadores a las 12 m. para que los vieran. El país se cree pacificado con el Frente Nacional, pero se ve envuelto en una guerra de guerrillas y otras bandas criminales, guerra que no ha terminado todavía. Fórmulas y acercamientos políticos para dar por terminada una guerra insulsa, que no tiene antecedentes históricos en el mundo, no solamente por el número de muertes y destrucción material, sino porque aquí se continuó una lucha por conceptos que en el mundo habían perdido su vigencia política y económica. El Eln sufrió un desgaste político militar volando oleoductos, para que no se lo robaran las compañías extractoras, decían, y le creó al país el más grande desastre ecológico. Esa bandera con la que creyeron ganarían la guerra, hoy el mundo entero afirma que el petróleo es el desastre más grande de la humanidad y el causante de su extinción. Entonces, tantos muertos y tanto daño si lo que había que hacer era dejarlo enterrado para cuando la ciencia lograra conocer la posibilidad de evitar los daños. Tampoco será posible eliminar el proceso petrolero de un solo tajo. Los países que se metieron en esa idea loca de desmontar el petróleo están angustiados pensando en los precios a los que tendrán que pagarlo, para pasar este invierno que puede ser el más duro de toda la historia de Europa.

Volvamos a La Paz nuestra. Debemos reconocer que el gran acierto de Petro fue nombrar como negociador a José Félix Laforie. Aceptar ser negociador no es un acto de audacia. Para quienes no lo saben, José Félix Laforie es el presidente del gremio económico de mayores pérdidas en vidas. Su padre fue senador conservador por varios periodos, esa tradición política le hace saber que la Paz se hace con el enemigo.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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