domingo 08 de mayo de 2022 - 12:00 AM

¿Qué dicen?

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Columna de
Sergio Rangel

Que Petro, es un ignorante total del tema económico del país. Es una barbaridad lo que propone al pretender acabar con los cultivos de caña, cuando de ella se deriva la producción de alcohol para combustible, así como acabar con la palma de aceite, necesario en la mezcla para biocombustibles en el diésel, en momentos en que el petróleo se encarece y en Colombia tiende a mermase dramáticamente. Nombrando solamente estos dos productos agrícolas que piensa sepultar, y sin referirnos al caos que se generaría en el empleo (directo e indirecto), debe dudarse de la salud mental de este candidato. El problema agrario lo reduce a un tema de tenencia de la tierra. Factor que en el mundo de la economía moderna, no es indispensable. En Colombia dos reformas agrarias se quedaron en buenas intenciones: la ley 200 de 1936 de Alfonso López Pumarejo, y la ley 135 de 1961, creando el Incora, de Carlos Lleras Restrepo. Petro habla de expropiar. Luego se retracta en Notaría, y como en un juego de patanes, jura que no lo hará. ¿Sabe de economía agraria o no sabe? La tenencia de la tierra en EE.UU se ha ido cada día convirtiendo en un encarte, por los altísimos impuestos estatales. La mayoría de las áreas dedicadas a la agricultura son de grandes compañías, que a la vez procesan sus materias primas para la industria alimentaria. Equipos modernos de maquinaria agrícola prestan los servicios a los agricultores. Granjeros pequeños hay pero son pocos. La mano de obra en el campo es escasa pero muy especializada. En Europa es diferente, existen grandes producciones, de pequeños propietarios asociados en cooperativas, con maquinaria muy moderna y subsidios.

Expropiar y entregar tierras, sería con el paso del tiempo volver a su abandono, por el espejismo de la ciudad, o porque no producen, o por el miedo, o porque no hay luz, o la soledad, o el silencio, o no hay bares, o no hay mujeres. El mundo agrario en la modernidad es atractivo para muy pocos. Hoy en Colombia el 10% vive en zonas rurales y el 90% en las ciudades y poblados. Entonces el tema no es la tenencia, sino productividad, a través de clouster, estudios de mercados, y vencer el infinito mundo de los imponderables del clima, pisos térmicos, fertilidad etc. No es con la improvisación, con la que Petro, “el orate”, tiene ilusionados a los desposeídos de la tierra.

Que a Fico lo ven enano en conceptos y resultados, su crecimiento obedeció a la espantada de “las viudas del poder”, pánico que generó el alza de Petro.

Muchos dicen, y yo también, que Rodofo, el viejo ingeniero, tiene “las huevas cuadradas”, y conocimientos suficientes para manejar este país descuadernado por corruptos.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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