Publicidad

Silvia Otero
Viernes 17 de noviembre de 2023 - 12:00 PM

Qué va a la derecha

Compartir
Imprimir
Comentarios

No es muy fácil definir las identidades políticas del país. Hace unos años había uribismo y antiuribismo: si bien los uribistas eran un grupo más homogéneo ideológicamente, entre los antiuribistas había de todo. Ahora pasa lo mismo con la identidad petrista y antipetrista. Sabemos que Uribe es de derecha y Petro es de izquierda, por lo que tiene sentido que el eje principal de la identidad política colombiana vaya desde la izquierda, al centro y la derecha. Pero resulta complicado discernir la coherencia programática de estas categorías.

Para la derecha, el interrogante sobre su esencia es particularmente desafiante. En América Latina, políticos de derecha han perdido elecciones en Colombia, Brasil, Chile, Perú y México. Esto ha generado una especie de crisis existencial, ya que su supervivencia depende de la capacidad para captar mayorías.

Históricamente en América Latina, la derecha ha impulsado diversos proyectos políticos. Los que han logrado mayor respaldo son el de la seguridad y el neoliberalismo. El de la seguridad dejó de ser importante por un tiempo, pero con el aumento de la criminalidad a nivel hemisférico y tras evidenciar el éxito político y mediático de Bukele, el tema vuelve a adquirir centralidad. La defensa de los valores conservadores ha sido un tema importante, pero la ciudadanía se resiste a convertir los valores en el motivo principal para decidir su voto. En otras palabras, estar en contra del aborto y el reconocimiento de los derechos para las minorías sexuales no se vende tan bien en el electorado. Abanderar el neoliberalismo puro y duro tampoco parece ser muy exitoso en casi todos los países –a excepción de Argentina–.

Entonces, ¿cuál es el camino a seguir para la derecha? El gran desafío es crear un proyecto atractivo para los sectores populares. En Argentina, Milei ha logrado esto conectándose con la experiencia de jóvenes desarticulados del tejido económico y social. Con trabajos precarizados y sin haber conocido nunca lo que es un contrato laboral, sus votantes son “outsiders” del sistema. Milei vende a estos jóvenes la promesa de una transformación económica que les permita incorporarse a través del consumo. Rodolfo Hernández también iba por ese lado, prometiendo un clima favorable a la inversión que permitiera el acceso al empleo. Parece posible que, si los políticos de esta “nueva derecha” logran conectar con el anhelo de vivir bien a través del trabajo y añaden una promesa de mano dura contra el crimen, puedan crear una fórmula más exitosa electoralmente.

No estoy segura de que los políticos de derecha en Colombia hayan comprendido la necesidad de establecer una conexión con los sectores populares.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whastapp acá.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad