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Simon Gaviria
Lunes 04 de marzo de 2024 - 12:00 PM

06 de Crecimiento

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Las tesis de decrecimiento de Irene Vélez se acabaron imponiendo al interior del gobierno Petro, el desarrollo económico no es enemigo, pero no es prioridad. La ideología es más relevante que el resultado, o como diría el saliente director del DNP es un tema de la facticidad contra la validez. No es una coincidencia que la desaceleración económica de 2023 coincida con la menor ejecución presupuestal en 15 años. Tampoco, que un incremento del 64% en la inversión colombiana en el exterior en el 2023 coincida con la tasa de inversión como porcentaje del PIB más baja en 18 años. El freno impuesto sobre la economía tiene componentes ideológicos, así como de falta de experiencia en el sector público. En la Colombia de 2024, solo los gatos blancos pueden cazar ratones.

No debería existir temor a la tecnocracia, ni preocupaciones sobre una gran conspiración neoliberal. El grueso de la tecnocracia colombiana, más que de una ideología u otra, son personas que creen en políticas públicas basadas en evidencia, no son partidos políticos. Por ejemplo, la habilitación de inversión privada en infraestructura pública no existe para enriquecer privados, es un esfuerzo de reconocer que lo importante es el resultado. Las cosas que el sector privado hace mejor que el público, las debe hacer el privado. Adicionalmente, si alguna actividad es rentable y el presupuesto estatal está en su límite, puede permitirse para aliviar la carga.

En materia de autopistas, la aversión del actual gobierno a la inversión privada, resulta en que no hay autopistas nuevas previstas, la ANI podría tomar un descanso hasta 2026. Todo lo que se construye es lo que viene de atrás, lo demás son obras de menor alcance. La construcción con juntas de acción comunal suena bien, pero está circunscrito a vías veredales. Esta realidad se agrava si en el nombre de la conservación, ninguna licencia ambiental, incluyendo las de renovables, sale a tiempo.

El gobierno debería nombrar los comisionados de la CREG en propiedad, seis vienen en interinidad desde hace más de un año. Con tal de no nombrar comisionados, los cuales solo pueden estar encargados 3 meses, vienen rotando los encargados tres meses en cada vacancia. Entendiendo la alta exigencia de requisitos, seguro podrían encontrar gente afín a la tesis de transición energética. Estabilidad regulatoria permitiría mayor inversión, sostenibilidad ambiental y más empleo. Este es uno de muchos ejemplos regulatorios que son de forma y no de fondo, pero que ayudaría a fomentar el crecimiento.

Con crecimiento poblacional del 1% previsto por el DANE para 2023, si la economía crece solo al 0,6%, por definición, el colombiano promedio se empobreció durante este año. Esto no es un fenómeno regional, según la CEPAL, el promedio de crecimiento económico de América Latina en 2023 fue de 2,1%, Colombia ocupó el lugar 16 de 20. Estamos mal aún dentro de una región que no crece mucho.

Entidades como Corficolombiana prevén crecimiento del 1% para 2024, antes del mal dato de crecimiento de 2023. Esperemos que el gobierno, por lo menos, entienda que hay un problema. Sí es común hacer campaña política con poesía, pero desafortunadamente se gobierna en prosa. Después de una floja introducción, estaremos pendientes del nuevo capítulo.

Por Simón Gaviria

simongav1980@icloud.com

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