viernes 18 de agosto de 2023 - 12:00 AM

Simón José Ortiz

Que todo en el aire sea pájaro

De rama en rama, oscilando, girando ligera o abruptamente, pero nunca en línea recta, así vuelan las aves sobre la tierra desde hace varios millones de años.

Originadas en el período Jurásico, la evidencia fósil sugiere que las aves desarrollaron adaptaciones para volar, como plumas y huesos ligeros, evolucionando a partir del linaje de dinosaurios terópodos entre los que también se cuentan los célebres tiranosaurios y velocirráptores.

Aquí, en Baviera, se ha encontrado uno de los fósiles más antiguos conocidos de un ave, a saber, el Archaeopteryx, que se calcula vivió hace unos 150 millones de años.

Este pajarraco primitivo, con características tanto de dinosaurio como de ave, con dos patas, plumas y dientes de animal carnívoro, se paseó por el mundo en un tiempo tan remoto que Europa era un archipiélago de islas tropicales.

150 millones de años pasaron para que Jorge Guillén, mirando al cielo, pudiera decir: «todo en el aire es pájaro». 150 millones de años para que Octavio Paz dijera que veíamos, «si era invisible el pájaro, el color de su canto».

Pero estos animales, que «no nacieron para la muerte», están cayendo víctimas de la barbarie de nuestra civilización después de una hazaña tan grande. En cierto modo, las aves han comenzado en esta era una huelga de silencio, una huelga triste e inédita.

Y es que, como todo lo que tocamos con nuestro modo de vida, tan energéticamente ineficiente, tan enemigo de los bosques, tan contaminante, las aves han comenzado a ver amenazada su existencia.

En lugar de haber aprendido de ellas y habernos hecho más ligeros, más alegres, más sencillos, hemos sobrecargado el planeta como nunca antes otra especie, derrochando una energía que ni nos hace falta para vivir, ni mucho menos más felices.

De entre las 10.000 especies de aves que hay en el mundo, 1500 cuentan con algún grado de amenaza y 223 de ellas están en peligro crítico, la peor categoría.

De esas 10.000 especies, en Colombia habitan 1884, lo que lo convierte en el país con mayor diversidad de aves del mundo. Lamentablemente, de esas 1884 especies, 72 están amenazadas y 18 en peligro crítico.

Yo me pregunto ¿para qué tantos millones de años, y para qué la voz y el ojo humano si no para poder seguir diciendo, cuando se mire al cielo, que «todo en el aire es pájaro»?

simon.ortizp@gmail.com

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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