sábado 18 de diciembre de 2021 - 12:00 AM

Concertación, sensatez y liderazgo

Si a este gran impulso empresarial se le acompañara de una importante cruzada contra la corrupción... no hay duda de que solucionaríamos las dificultades de Colombia.
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Columna de
Victor Castillo

El incremento del salario mínimo en un 10,07% para el 2022 es un justo reconocimiento a los trabajadores colombianos. Los empresarios, las centrales obreras y el Gobierno tomaron esta decisión en un acto de concertación, que a todas luces contrasta con el estado de beligerancia social que vivimos ocho meses atrás y que llevó al país a un periodo de convulsión social conocido por todos.

Importante hacer un reconocimiento al sector empresarial nacional, que bajo el liderazgo de la ANDI y su presidente, el Dr. Bruce MacMaster, realizó las propuestas que en parte fueron base de la última reforma tributaria aprobada, que permitió conseguir los recursos para enfrentar la pandemia, suprimir la situación de conmoción social que generó la fallida reforma y fue un factor decisivo para la concertación del salario mínimo.

Este es un esfuerzo adicional que realizan las empresas para contribuir al desarrollo del país. En este compromiso con la ciudadanía han sido clave la resiliencia y la capacidad de incrementar el PIB en más del 10%, cifra que parecía imposible unos meses atrás. Esto se convierte en un hito histórico que ubica a Colombia como el segundo país miembro de la OCDE en lograr el mayor crecimiento.

Estos importantes valores, muy superiores a los esperados, asociados a la recuperación del empleo a cifras prepandémicas, nos demuestran que los colombianos cuando nos lo proponemos somos capaces de lograr objetivos comunes. Ese es el camino que debemos continuar para cerrar la brecha de desigualdad entre ricos y pobres.

Si a este gran impulso empresarial se le acompañara de una importante cruzada contra la corrupción y lográramos desterrar las malas prácticas que dominan este país en el entorno político y de contratación pública, no hay duda de que solucionaríamos las dificultades de Colombia.

Debemos seguir trabajando para que la transparencia en la gestión sea la norma y no la excepción. En este momento de proceso preelectoral debemos ser muy cuidadosos para elegir buenos mandatarios, capaces, pero sobre todo honestos y transparentes en todas sus actuaciones.

Dentro de las más de 50 opciones que tenemos a disposición para la Presidencia de la República hay unos muy buenos, con propuestas claras y realizables, que pueden llevar al país por el rumbo adecuado. Sin embargo, hay otros populistas que destilan odio y que con improvisación podrían hundir más a nuestra querida Colombia.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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