sábado 30 de septiembre de 2023 - 12:00 AM

Victor Castillo

Diversificar las fuentes de energía

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Columna de
Victor Castillo

Colombia se encuentra en una encrucijada que pone en riesgo la estabilidad del suministro eléctrico, el recurso hídrico y el bienestar de los ciudadanos. El fenómeno climático de El Niño ha activado las alarmas y arroja una sombra de incertidumbre sobre todo el país.

Es importante mencionar que nuestra matriz energética está fuertemente anclada en la energía hidroeléctrica, lo que nos expone a las fluctuaciones climáticas. Con más del 80 % de la electricidad en Colombia generada a partir de fuentes hídricas, las altas temperaturas y la sequía asociadas a El Niño plantean un desafío serio. Esta situación tiene en alerta tanto al Gobierno como a las empresas del sector, que buscan evitar apagones y asegurar un suministro eléctrico estable.

En Santander, 25 municipios enfrentan la amenaza inminente de racionamiento de agua potable. Simultáneamente, en la Costa Caribe, se avecina el riesgo de cortes de energía eléctrica. La combinación de factores como El Niño, problemas en las redes de transmisión y retrasos en proyectos de energía renovable, ha generado una advertencia que no podemos ignorar. Los cortes no solo tendrían impacto en la vida de los ciudadanos, sino que también infligirían daños económicos significativos en las regiones. Esta coyuntura nos exige enfocarnos en fortalecer nuestra infraestructura eléctrica y avanzar rápidamente hacia fuentes de energía más sostenibles.

Un tema que preocupa a medida que se intensifican las alertas sobre El Niño, son los precios de la energía en la bolsa, que han experimentado un vertiginoso aumento, superando incluso los $1.000/kWh. La alta exposición en bolsa de las empresas comercializadoras deja a los usuarios expuestos a variaciones excesivamente altas en las tarifas. La nueva resolución de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) debe cumplir su compromiso de salvaguardar a la comunidad y garantizar un suministro eléctrico asequible y fiable. No podemos arriesgar nuestra sostenibilidad energética ante los intereses de fondos multinacionales en búsqueda de lucro.

Lo más inquietante es el pronóstico de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, que señala que existe una probabilidad mayor al 90%, de que El Niño persista hasta diciembre de este año e inicios de 2024. Esto se traduce en mayor sequía y tensión en nuestras fuentes de agua y generación de energía.

Cada episodio de El Niño evidencia las deficiencias en la planificación del sector eléctrico. A pesar de las lecciones aprendidas en décadas anteriores, nuestra capacidad para adaptarnos a estos ciclos climáticos sigue siendo limitada. El llamado urgente es a diversificar nuestras fuentes de energía, mejorar la gestión del agua y fortalecer la infraestructura eléctrica. El gobierno y el sector energético deben trabajar en conjunto para evitar apagones, controlar la inflación y mantener tarifas asequibles en el país.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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