sábado 17 de julio de 2021 - 12:00 AM

El camino correcto

Es necesario generar mucha riqueza y redistribuirla. El camino deberá ser fortalecer el sector empresarial y crear una estrategia de país a largo plazo, con un manejo transparente y honesto.
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Columna de
Victor Castillo

El 2021 ha sido el año de las protestas sociales y políticas en América. Hace una década, países del Oriente Medio y el norte de África sufrieron este mismo fenómeno que se denominó “la Primavera Árabe”, cuyo origen fue un abuso policial contra un comerciante de Túnez. Este movimiento generó una cadena de protestas que alcanzó a 11 países, tumbó a cuatro gobiernos con regímenes dictatoriales de muchos años, y generó dos guerras civiles en Siria y Yemen.

De otro lado, los efectos de desolación y destrucción han generado el desplazamiento de más de 12 millones de personas, más de 60.000 muertes y miles de heridos, con pérdidas incalculables de valor para la sociedad. Hoy, los analistas de la ONU y otras agencias internacionales concluyen que lamentablemente estos movimientos no produjeron ningún avance social o económico para la población.

En América vimos cómo el 7 de enero de este año se realizó la toma del congreso de Estados Unidos por manifestantes extremistas de ultra-derecha republicana que protestaban por considerar como un robo el resultado de las elecciones presidenciales. Este hecho impensable, que ocurrió dentro de la polarización política que invadió la región y amenazó la democracia más antigua y fuerte del continente, por fortuna fue superado en poco tiempo gracias a la fortaleza de sus instituciones.

También se han presentado revueltas sociales en Chile, Perú, Colombia, y en la última semana le tocó el turno a Cuba. El denominador común es la búsqueda de la reivindicación social, lucha contra la pobreza y mejora en la salud. El régimen cubano ha exportado la revolución comunista durante más de 60 años. Este levantamiento popular busca volver a la democracia, la libertad y encontrar soluciones a las pésimas condiciones de vida que han sufrido crónicamente mientras la élite gobernante se llena de riqueza y lujos. Situación similar se vive en Venezuela y Nicaragua, que con la idea del socialismo del siglo XXI han destruido el aparato productivo y la economía de mercado.

En Colombia, las manifestaciones se iniciaron con la presentación al Congreso de la fallida reforma tributaria, liderada por el exministro Carrasquilla. Esta reforma, mal planteada y con un pésimo olfato político, incrementaba el IVA, gravaba la clase media, tan duramente golpeada por la pandemia, y estaba en contra de múltiples voces que no la veían conveniente. Por fortuna, el ministro Restrepo presentó una nueva reforma que permitirá generar recursos suficientes para paliar los efectos de la pandemia, que recoge la propuesta del presidente de la Andi, Bruce Mac Master, para que la carga impositiva la soporte el sector empresarial. Es necesario generar mucha riqueza y redistribuirla. El camino deberá ser fortalecer el sector empresarial y crear una estrategia de país a largo plazo, con un manejo transparente y honesto.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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