sábado 31 de julio de 2021 - 12:00 AM

El Covid no se ha ido

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Columna de
Victor Castillo

Esta semana la sociedad santandereana recibió otro duro golpe con la muerte del doctor Rafael Ardila Duarte, gran empresario, emprendedor, ciudadano, miembro de familia, ser humano y amigo. Rafa, como lo llamábamos cariñosamente, perdió la vida en esta desigual lucha contra un traicionero enemigo que se ha llevado a más de 5 millones de personas en el mundo.

En la homilía de su funeral, el padre Alejo hizo una semblanza perfecta, en la que lo describió tal cual era. Nos dejó muchas enseñanzas y comportamientos que reflejaron un gran amor por la región y la ciudad. Acompaño en su dolor a Nancy, sus hijos, familiares, amigos y colaboradores, a quienes expreso mis condolencias.

Fue una lástima que la ciudadanía no le diera la oportunidad de ser alcalde de Bucaramanga, en una competencia donde la trasparencia no es lo usual. Que diferente sería la ciudad en este momento. Se perdió tiempo valioso, pero por fortuna hemos recobrado el rumbo en las últimas elecciones.

El fallecimiento de Rafael y de todas las personas que han perdido la vida en esta pandemia nos obliga a generar mayor conciencia y redoblar los esfuerzos para evitar el contagio. La variante Delta, originaria de India, se ha identificado en más de 100 países, siendo ya la cepa dominante y responsable del 80% de los nuevos contagios en regiones como el Reino Unido o Estados Unidos. En Colombia, su presencia fue reconocida por el Instituto Nacional de Salud, y muy seguramente fue la culpable de la intensidad de la tercera ola y la altísima mortalidad ocurrida.

En un estudio recientemente realizado en China encontraron que esta variante tiene una carga viral 1.200 veces superior y ocho veces más contagiosa respecto al virus con el linaje original, detectado en la ciudad de Wuhan (China), donde empezó toda esta tragedia para el mundo.

Adicionalmente, se ha reportado que en los países donde se ha vacunado cerca del 50% de la población con las dos dosis, el contagio con esta cepa delta se mantiene en cifras similares a las reportadas antes de la aparición de la misma, sin embargo, la tasa de mortalidad disminuyó 17 veces al pasar del 35.9 al 2,1 por 10 millones de habitantes, un dato absolutamente extraordinario. Estos hallazgos ameritan implementar medidas que promuevan la vacunación y agilicen el plan nacional de inmunización. Ya hemos visto cómo el presidente Macron para proteger a la comunidad en Francia ha implementado el pasaporte inmunitario, y en Estados Unidos se determinó la obligatoriedad de vacunación para todos los empleados federales.

No debemos olvidar que la vacuna ayuda, pero es complementaria a las medidas de aislamiento, uso de tapabocas y lavado de manos que seguirán siendo fundamentales en la lucha contra la pandemia.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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