sábado 11 de marzo de 2023 - 12:00 AM

Victor Castillo

Equidad en salud

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Columna de
Victor Castillo

Una de las premisas del Gobierno, que sin ninguna duda muchos colombianos apoyamos, es la de la equidad y la igualdad. Esta es la tesis central de la reforma a la salud, proyecto que hoy se discute y busca cambiar la realidad de la Colombia profunda, reconocida por sus precarios servicios de salud.

Debería aprovecharse la discusión que hoy avanza sobre la reforma para construir un solo sistema para todos los colombianos y eliminar de una vez por todas los regímenes especiales de los maestros, universidades públicas, Ecopetrol y algunos fondos de entidades en liquidación como Ferrocarriles Nacionales, entre otros.

No hay ninguna justificación para que estos regímenes de excepción continúen existiendo. En el caso de Ecopetrol, empresa en la que la nación tiene una participación cercana del 90 %, se tiene una inversión por usuario 7 veces mayor al UPC (Unidad de Pago por Captación) que paga el Adres por cada colombiano en general.

En el apartado de los maestros, que maneja la Fiduprevisora, la inversión también es un poco más alta que la UPC general y los resultados son pésimos. De acuerdo con un informe publicado por el periódico El País, de España, las redes del magisterio enfrentan 64,1 acciones de tutela por cada 10.000 afiliados, mientras que las EPS se enfrentan a 14,2 demandas.

En algunas regiones la situación es más compleja que en otras. En el Cauca, por ejemplo, donde la salud de los maestros es manejada por Cosmitet, un operador de una limitada red de clínicas, se presentan 233,8 tutelas por cada 10.000 docentes.

El tema explotó hasta el punto de provocar una movilización de maestros indígenas del Cauca en Bogotá para exigir un servicio más justo y denunciar un supuesto interés de la Federación Colombiana de Educadores (FECODE) de mantener a Cosmitet como operador, a pesar de los inconvenientes. Este puntualmente es un manejo que da ejemplo de lo que no se debe hacer y del daño de la corrupción.

Por el lado de las universidades públicas también se otorgó un régimen de excepción con costos muy altos. Este dinero debería ser utilizado en aumentar los cupos para que más jóvenes colombianos puedan acceder a la educación universitaria.

Reitero que es un absurdo que entidades del estado o con mayoría accionaria de capital público destinen recursos del erario para adquirir medicinas prepagadas. Esto debería quedar expresamente prohibido en la ley que reformará la salud para que haya una coherencia total con las propuestas de igualdad y equidad de la campaña.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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