sábado 10 de julio de 2021 - 12:00 AM

Estrategia de país

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Columna de
Victor Castillo

Cada vez más se habla de la importancia de la estrategia, ese proceso de escoger un objetivo a largo plazo y trazar un plan para cumplirlo. En ese orden de ideas, las tácticas, que no son más que las acciones concretas para cumplir esa meta y que juntas conforman los planes estratégicos, toman una gran relevancia.

En concepto de Michael Porter, las empresas para sobrevivir deben disponer de una buena estrategia que genere liderazgo en costos, diferenciación con sus competidores y foco, una concepción que aplica también a las naciones. Carecer de una estrategia clara es lo que tiene a Colombia sumida en el caos desde hace más de doscientos años.

Pareciera que históricamente hemos venido prolongado el periodo conocido como la Patria Boba, nombre dado por Antonio Nariño en 1823 al lapso entre el grito de la independencia en 1810 y la reconquista española ocurrida en 1816. Después de lograr la independencia, los conflictos internos y la ausencia de un objetivo común como nación provocaron el fracaso del naciente país.

Desde que se fundó nuestra república, hemos vivido una historia de conflictos: primero entre centralistas y federalistas, después entre conservadores y liberales, y hoy seguimos sufriendo las consecuencias de esas luchas. Actualmente no disponemos de un proyecto país que nos una en torno al propósito de crear las condiciones para disminuir la pobreza, generar empleo de calidad y riqueza colectiva, retos comunes en América Latina.

China es un ejemplo de la importancia de la estrategia. A pesar de haber sido sometida por diferentes imperios y haber sufrido guerras internas, este país ha sido potencia en muchos periodos de su historia. Su fortaleza ha sido identificar sus errores y trabajar para enmendarlos. En 1980, Deng Xiaoping, el entonces secretario general del Partido Comunista, implementó la creación de zonas económicas especiales, permitiendo la introducción de la economía de mercado y promoviendo la inversión extranjera. Este cambio radical de permitir la propiedad privada e incentivar la competitividad a todos los niveles de la producción, fue fortalecida por sus sucesores, especialmente por el actual, Xi Jinping, quien ha profundizado en esta política basada en ciencia y tecnología.

Esta estrategia ha producido el mayor milagro económico de la historia de la humanidad, al sacar de la pobreza a las dos terceras partes de sus 1.300 millones de habitantes, convirtiéndose en la nación con la mayor generación de riqueza, a diferencia de países comunistas como Cuba, Venezuela y Nicaragua, que han destruido el aparato productivo y empobrecido a la población.

Debemos crear un propósito como nación, con una estrategia como sociedad y un plan claro a 30 o 40 años, que sea producto de un consenso a nivel país y de las regiones para transformar a la sociedad con base en la generación de riqueza.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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