sábado 21 de octubre de 2023 - 12:00 AM

Victor Castillo

La salud de los maestros

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Columna de
Victor Castillo

Esta semana, el presidente Petro sorprendió al país al anunciar a través de su cuenta de X (Twitter) la suspensión definitiva de la licitación para la asignación de los servicios de salud del magisterio bajo administración del Fomag, fondo de Fiduprevisora encargado de la gestión de salud de los maestros de la educación pública. La suspensión radica en la detección de una red de corrupción en el proceso de contratación del régimen de excepción, que atiende a 825,000 docentes en las 10 regiones donde se presta atención médica. Este contrato tenía un valor superior a los $13 billones y estaba planeado para un período de 4 años. Cabe mencionar que, a lo largo del tiempo, el proceso de adjudicación de esta licitación ha estado rodeado de controversias.

Según la Superintendencia Nacional de Salud, el servicio de atención que se brinda al magisterio es la principal fuente de quejas y demandas legales, con una tasa de 380 quejas por cada 10,000 usuarios, superando significativamente a las EPS con peor desempeño en el sistema, como SOS con 315 quejas y Capital Salud con 270. Lo preocupante es que la UPC para el magisterio supera los $2 millones, una cifra que es más del doble que la del régimen subsidiado manejado por estas dos EPS.

Según información pública, se llevó a cabo una cumbre de alto gobierno en la que participaron ministros de Hacienda, Educación, Trabajo y Salud, así como el director de ADRES y líderes de FECODE (el sindicato de educadores anteriormente presidido por la actual ministra de Trabajo, la Dra. Gloria Inés Ramírez). En este encuentro se abordó la implementación de un nuevo sistema de contratación destinado a mejorar la calidad del servicio, cuyos detalles se darán a conocer en un futuro cercano. Además, se busca que el modelo se integre de manera coherente con el sistema de salud del país. Este enfoque debería aplicarse a otros regímenes de excepción, como el de Foncolpuertos, entre otros.

Los anuncios del ministro de Salud acerca de la eliminación del SOAT debido a problemas de corrupción, mencionados en la columna previa, y la reforma en curso de la Ley 100 en el Congreso, que podría aprobarse antes de que concluya el año, indican una reestructuración completa en la prestación de servicios de salud en el país. Esto, sin duda, tendrá un impacto significativo en la administración de la atención médica.

Es de vital importancia que todos los actores del sistema se involucren activamente en la implementación del nuevo modelo una vez sea consensuado y aprobado por el Congreso. Solo así podremos transformar eficazmente la prestación de servicios en Colombia y asegurar un futuro de atención médica mejorada y más efectiva para todos los ciudadanos.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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