sábado 04 de junio de 2022 - 12:00 AM

Lección de austeridad

Como lo manifiesta el ingeniero, nada se ha ganado. Es necesario que más de 12 millones de colombianos lo respalden con su voto para lograr el triunfo y empezar con las transformaciones requeridas en el marco de la democracia
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Columna de
Victor Castillo

Nada está ganado hasta que todo esté ganado” son las palabras que permanente refiere el ingeniero Rodolfo Hernández en las entrevistas. Los resultados de la primera vuelta que le dieron el ticket para disputar la Presidencia sorprendieron a muchos, especialmente a los analistas electorales, quienes veían imposible que él competiera con las grandes maquinarias tanto de la extrema izquierda como de Fico o Fajardo.

El ingeniero repitió los logros de su pasada campaña para la Alcaldía de Bucaramanga. Como aquella vez, apeló a la táctica de enviar un mensaje fuerte en contra de la corrupción, pero ahora lo complementó con los resultados de su buena gestión al frente de la Administración Municipal.

Ya se vislumbra en su comportamiento la coherencia con la propuesta de un gobierno austero. Pudimos observar el pasado domingo su impactante, sentido y sencillo mensaje a los colombianos, a través de una corta carta leída desde la cocina de su casa, sin ningún tipo de festejos, en contraste con el otro candidato, que tenía una gigantesca celebración al estilo de los políticos que tanto critica, con orquestas y un discurso que por su tono y contenido transmitía un sentimiento de derrota en la carrera a la Presidencia. Como lo dijo el profesor Moisés Wasserman en su columna de El Tiempo: “ganó la batalla, pero perdió la guerra”.

El ingeniero en un tweet manifestó que sin haber empezado a gobernar ya le ahorró al país $ 24.000 millones por concepto de reposición de votos. Y es que a pesar de que tenía derecho a invertir hasta $ 27.000 millones en su campaña, cantidad que le sería devuelta por el Estado, destinó para ello $ 3.000 millones.

Esta es una excelente lección y un buen preámbulo de cómo va a manejar el país. La administración promete en caso de ser ganador, será eficaz, transparente, honesta y con una propuesta de cambio disruptiva, sin reforma tributaria para aumentar los impuestos, que muy seguramente facilitarán la transición para transformar a Colombia hacia una economía social de mercado que permitirá sacar a más población de la pobreza.

Es claro que nuestro país quiere un cambio. Así lo evidencian los 14 millones de votos a favor de los candidatos que terminaron pasando a segunda vuelta y que evidencias como perdedor al Gobierno actual. En similitud, le ocurrió lo mismo a la campaña de la extrema izquierda con 11 millones de personas que votaron en contra de sus propuestas.

Como lo manifiesta el ingeniero, nada se ha ganado. Es necesario que más de 12 millones de colombianos lo respalden con su voto para lograr el triunfo y empezar con las transformaciones requeridas en el marco de la democracia, que es nuestro mayor activo.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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