sábado 28 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Panorama electoral

Los debates se han convertido en un campo de batalla más que en un espacio para conocer las ideas de los candidatos, quienes en un deplorable espectáculo se han dedicado a sacarse la ropa sucia
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Columna de
Victor Castillo

En la víspera de la primera vuelta para la elección presidencial, el ambiente político está bastante movido. Los debates se han convertido en un campo de batalla más que en un espacio para conocer las ideas de los candidatos, quienes en un deplorable espectáculo se han dedicado a sacarse la ropa sucia. Hizo bien el ingeniero Rodolfo al no asistir a ellos en esta última semana, lo que paradójicamente lo convirtió en el ganador de los mismos, ya que según parece va de primero en la intención de voto con un crecimiento de popularidad que nadie podía imaginarse.

El cansancio de la ciudadanía con este proceso electoral y el desgaste de los candidatos y las campañas han concluido en el panorama que tenemos hoy. El Centro Esperanza pasó al cuarto lugar en las apuestas, no solo por las peleas internas que condujeron a la salida de Ingrid Betancourt, y al poco tino político del exministro Alejandro Gaviria, sino fundamentalmente por todos los ataques jurídicos de los entes de control contra el principal precandidato de esa colectividad: el profesor Sergio Fajardo.

Adicionalmente, la postura del resucitado Nuevo Liberalismo y sus propias discusiones por las luchas de poder entre la familia Galán y los otros políticos que se creían con derechos adquiridos, los llevó al fracaso evidenciado en la consulta.

Por el lado de la derecha, a Fico, quien es un excelente candidato, se le encasilló como la carta del continuismo, y no supo desligarse del Gobierno que está finalizando con una bajísima popularidad. Esta situación, sumada al apoyo de líderes cuestionados del Partido Liberal, entre otros, lo hicieron blanco de ataques inmisericordes en las redes y debates.

Al Pacto Histórico su efecto teflón al parecer ya no lo protege y los electores le están pasando la cuenta de cobro. Los cientos de errores cometidos durante sus ocho años de campaña y la aglomeración en sus filas de personajes non sanctos lo han desprestigiado. No siendo suficiente, la ciudadanía ha conocido hechos como visitas cuestionables y sin explicación a las cárceles, fajos de dineros recibidos, contradicciones en relación a la expropiación o la falta de explicaciones sobre el manejo de los fondos privados de pensiones.

La suerte está echada, la vía hacia el poder para el ingeniero está pavimentada. Tarde se han dado cuenta las demás campañas de la aceptación que tiene entre la población el ingeniero, quien seguramente pasará a segunda vuelta, si no es que nos sorprende con su triunfo definitivo el domingo.

De ganar como presidente el ingeniero Rodolfo, la tesis del Pacto Histórico sobre un robo en las elecciones se quedaría sin sustento y Colombia evitaría el estallido social que han anunciado en caso de perder. Como dice el cuento, amanecerá y veremos.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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