sábado 22 de enero de 2022 - 12:00 AM

Propuestas para el debate de la Salud (2)

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Columna de
Victor Castillo

En esta segunda entrega sobre las oportunidades de mejora que estoy sugiriendo a los candidatos a la presidencia en torno al sector salud, quiero revisar ciertos puntos concernientes a la red pública, que pese a ser indispensable y fundamental para la prestación de servicios, hoy acarrea serias dificultades. Quiero destacar que este tipo de propuestas buscan abrir una discusión que permita continuar con el mejoramiento de nuestro sistema, y logre cerrar las brechas de desigualdad entre las regiones —aún entre las mismas ciudades—.

Cuando se aprobó la ley 100, se dejó protegida la red pública con una obligatoriedad de contratación de al menos el 60% de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), manejada por el régimen subsidiado. Y a través de una tarifa denominada SOAT —que determina los precios de procedimientos médicos, quirúrgicos y hospitalarios— se aplica una contratación con los hospitales públicos que representa un 60% de mayor valor, a la convenida con los hospitales privados.

Estos subsidios, que se han vuelto dañinos para el sistema, sumados a los temas de pobre resolutividad y a dificultades de eficiencia operacional, han ocasionado una carga insostenible al mismo. Por ende, es imprescindible juntar esfuerzos para fortalecer la red, y de esta manera hacerla eficiente y competitiva.

Por otro lado, también se requiere un fortalecimiento de las secretarias de salud en todo el territorio nacional, a fin de que sean transformadas en entidades eminentemente técnicas y fuertes en los procesos reguladores y de control. Éstas deben tener mayores delegaciones por parte del gobierno central, para que se conviertan en motor del desarrollo del sistema en la red de prestadores en las regiones. Es necesario que la trasparencia esté presente en el día a día y no vuelvan a ocurrir situaciones como las que golpearon al departamento de Córdoba, donde se crearon verdaderos carteles que resultaron siendo el mayor foco de corrupción de la salud en Colombia, gracias a una decisión equivocada que entregó a las administraciones, el manejo del no PBS del régimen subsidiado.

Igualmente, urge la despolitización total de la administración en los hospitales públicos; y el nombramiento de gerentes competentes que tengan un periodo de un año, renovable automáticamente si cumplen con indicadores de calidad, financieros y de servicio con un alto estándar.

Se requiere eliminar sobrecostos innecesarios como las estampillas de origen departamental que incrementan en un 30% el costo de equipos, medicamentos e insumos; y suprimir todo tipo de tercerización laboral a través de cooperativas, contratos sindicales, asociaciones o empresas. Asimismo, se debe prohibir la tercerización de servicios clínicos al interior de las instituciones hospitalarias, que los convierten más en centros comerciales.

Estas iniciativas deben estar en la mira de los candidatos, con el objetivo de transformar el sistema, para hacerlo más eficiente, competitivo, equitativo y solidario.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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