Publicidad

Victor Castillo
Viernes 12 de enero de 2024 - 12:00 PM

Una solución al problema del agua

Compartir
Imprimir
Comentarios

Hace unos meses, manifesté en estas líneas mi inquietud por la delicada situación del suministro de agua en Santander. La declaración de calamidad pública en Barichara refuerza esta preocupación y destaca la vulnerabilidad del sistema de abastecimiento. A lo largo de los últimos años, varios municipios han enfrentado las consecuencias del fenómeno de El Niño, experimentando una aguda escasez de agua que ha llevado a la declaración de emergencias públicas. Este patrón constante resalta la necesidad de implementar soluciones estructurales para garantizar la seguridad hídrica a largo plazo.

Desde diciembre, la alerta en Barichara ha sido persistente, agravada por el verano que afecta la región y la masiva afluencia de turistas. El municipio, con un consumo de 28 litros por segundo, enfrenta el rápido agotamiento del recurso, dejando áreas sin acceso. Ante este panorama, la nueva administración municipal ha buscado apoyo de carrotanques y ha tomado medidas para afrontar la crisis.

La Empresa de Servicios Públicos de Santander (ESANT) se ha movilizado para responder a la emergencia, proponiendo aceleración en la apertura de nuevos pozos y el mantenimiento de bombas de pozos existentes, acciones que buscan ampliar la capacidad de suministro y mitigar los efectos de la crisis hídrica. Sin embargo, la incapacidad del sistema de distribución para satisfacer las necesidades de una población que se multiplica en temporada alta destaca la urgencia de adoptar medidas contundentes que garanticen un suministro de agua sostenible.

En este contexto, es esencial que las autoridades adopten decisiones con una perspectiva de futuro. La solución más viable sería la creación de una entidad unificada para la gestión del agua, integrando la Piedecuestana de Servicios Públicos, la ESANT y el amb. Esta fusión dotaría a la entidad consolidada la capacidad necesaria para abordar de manera eficiente y coordinada los desafíos actuales y futuros.

Al contar con una única empresa, se fortalecería tanto la capacidad técnica como la financiera para implementar medidas preventivas y de mitigación frente a fenómenos climáticos. Cabe destacar que la corrupción y la falta de planificación en proyectos previos han contribuido a la vulnerabilidad actual. Fusionar estas entidades no solo simplificaría la gestión, sino también ofrecería mayor transparencia y eficacia en el uso de estos recursos.

Actualmente, el 70 % de la región enfrenta crisis en el suministro de agua; sus impactos también se extienden a municipios como Los Santos, tanto en zonas urbanas como rurales. Asimismo, la alarmante situación de las aguas residuales en Bucaramanga, con apenas el 18% de tratamiento en la ciudad, exige una acción contundente. En un gesto solidario, la fusión de entidades podría ser reforzada con la participación de la EMPAS, consolidando así un frente regional robusto y eficaz para abordar estos desafíos y proporcionar una respuesta incuestionable ante la crisis.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whastapp acá.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad