viernes 22 de julio de 2022 - 12:00 AM

Cerrar la brecha

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Columna de
Víctor Solano

Colombia es una nación con brechas en lo económico, lo político y lo social. Allí, el entorno digital resulta transversal a todas estas dimensiones. Si nuestro país sigue abriendo las brechas entre las ciudades y los territorios rurales, las condiciones de inequidad no sólo van a persistir, sino que terminarán legitimando la pobreza.

Colombia debe apostarle a cerrar la brecha digital a que la conectividad sea vista como un elemento habilitador, como un servicio público esencial para los ciudadanos.

No tenemos una sociedad equitativa cuando unos tienen mayores posibilidades de conectividad que otros. Con un acceso abierto, los jóvenes tienen la oportunidad de acceder a otros universos de formación; los emprendedores a nuevos mercados en el mundo.

Según GSMA, Colombia alcanzó 30 millones de conexiones móviles 4G en 2021, pero el país todavía tiene más de 20 millones de colombianos desconectados o simplemente conectadas con tecnologías casi obsoletas. Eso, en términos de competitividad, es ir a correr en la Formula 1 con un Renault 9.

Por eso, el Estado debe garantizar mayores posibilidades de acceso y eso implica no ver la asignación del espectro como la caja para cuadrar el déficit fiscal que se desbarata en otros campos. Como bien lo analizaba hace poco en un artículo para Portafolio, Marcelo Cataldo, presidente de Tigo, “una reducción del 1% en los pagos de espectro está asociada con un incremento de 0,45% de cobertura 4G en países en desarrollo. Disminuir la contraprestación económica por permisos para el uso del espectro radioeléctrico permitiría llevar la tecnología 4G a todos los colombianos”. Colombia es uno de los países donde más se le cobra a los operadores en el mundo por estas licencias y si bien la plata se ve en el corto plazo, nosotros como país vamos perdiendo competitividad también en el inmediato futuro.

La conectividad es uno de los pilares para la reactivación económica. Por esa, menos mal, el mismo gobierno electo desechó su propia propuesta de gravar planes de más de 47.000 pesos porque habría menguado aún más la penetración de los más pobres. No podemos estimular más la diferencia entre inforicos e infopobres.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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