viernes 04 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Comunicar con empatía

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Columna de
Víctor Solano

Muchas veces creemos que estamos comunicando cuando en realidad sólo estamos informando. Las empresas, afortunadamente cada vez menos, suelen caer en el equívoco de considerar que la comunicación está realizada con el simple acto de enviar un comunicado o publicar algo en la cartelera.

La comunicación está incompleta si como emisor no me aseguro de que del lado del receptor haya una comprensión del mensaje y que quede la posibilidad equitativa de la comunicación de respuesta y de proposición que tienen las otras partes.

Si en tiempos de normalidad hay que comunicar con la mayor precisión posible, en etapas de coyuntura, cuando la crisis parece estar en el aire con su densidad y espesura, hay que comunicar con la mayor claridad, sensibilidad, pertinencia y empatía posible.

El sector privado tiene una rica tradición en las mejores prácticas para una comunicación eficiente y efectiva. A veces creo que al sector público le falta, en algunos momentos, y por supuesto no para todos los casos, aprender de las buenas prácticas del sector privado porque éste es un sector que en particular ha aprendido a entender a sus audiencias.

Saber qué quieren los públicos no debería ser satanizado; por el contrario, poner a las audiencias en el centro de los objetivos es lo que termina generando un mayor beneficio para cualquier tipo de organización, pública o privada; nacional o multinacional.

El Estado colombiano, por ejemplo, tiene muchas estructuras de equipos de comunicación y por ello el actual gobierno debe procurar esforzarse para tener una estrategia de comunicación que genere esa empatía de la que hemos estado hablando. Si un gobierno quiere realizar cambios estructurales debe tener en cuenta siempre a un estratega de la comunicación para que alinee los distintos recursos narrativos con los diferentes medios disponibles con los mejores voceros hablando de conocimiento técnico en su campo de hacer.

Para los tiempos que vienen, tanto el sector público como el privado, deben tener un especial cuidado para no herir susceptibilidades y por el contrario para hacer de la confianza, una moneda que se atrapa con todos los sentidos. Comunicar bien es ante todo un ejercicio de comunicar con empatía.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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