viernes 29 de julio de 2022 - 12:00 AM

Desinformación, deporte nacional

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Columna de
Víctor Solano

Bien lo dijo alguna vez Joseph Goebbles, arquitecto de la propaganda nazi: “Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Los manipuladores saben que la consistencia, genera el resultado esperado.

Si bien toda noticia falsa es una forma de desinformar, no solo ellas desinforman. Los errores que cometemos los periodistas a la hora de cubrir una noticia o cuando tomamos un rumor y le damos despliegue sin antes haberlo confirmado, también lo hacen.

Pero una de las formas más frecuentes de desinformar es cuando desde los espacios netamente informativos se introduce la opinión. Es muy diferente el trabajo que hace un reportero, que se dedica a investigar y a registrar los hechos de manera neutral y otra cosa es lo que hacemos los columnistas que expresamos la opinión y por ello somos nosotros los que respondemos por ella y no el medio. Ambos ejercicios son legítimos pero el problema está, repito, cuando un medio de comunicación que posa como independiente, afirma que está informando, pero en realidad es un vehículo para transmitir la agenda de unos intereses políticos, económicos o de cualquier otra índole.

En Colombia hoy en día tenemos medios abiertamente militantes en su contenido hacia la izquierda o hacia la derecha y sin embargo afirman ser independientes. Es grave porque de los medios esperamos que nos ayuden a cernir la información de la desinformación que pulula en muchas plataformas digitales en donde la inmensa mayoría de veces no rige el rigor periodístico con atributos fundamentales como la verificación y la contrastación con las fuentes.

Nos corresponde a los ciudadanos tomar con pinzas todo lo que nos llega a través de plataformas como WhatsApp y no compartirlas con los demás sin antes verificar si lo que estamos replicando es real.

Una sociedad desinformada es una sociedad porosa, frágil. La democracia tiene muchas amenazas como para que contribuyamos a terminar de desmoronarla a gusto de los manipuladores.

Quienes hemos hecho periodismo somos susceptibles de cometer errores pero otra cosa muy diferente es crear noticias falsas porque allí hay dolo, es decir, está toda la intencionalidad de manipular, confundir e incluso de hacer daño. Colombia merece muchísimo más.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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