viernes 23 de diciembre de 2022 - 12:00 AM

Víctor Solano

Inteligencia artificial a nuestras manos

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Columna de
Víctor Solano

La semana pasada mi columna fue una especie de autobiografía de la Inteligencia Artificial (iA), sí, escrita por ella misma para contarle a los lectores lo que es esa tecnología. Hoy retomo este espacio dar mi punto de vista.

De la iA hemos oído hablar bastante en los últimos años casi como un relato de ciencia ficción. Hoy en día, usted mismo puede confirmar que ni es ficción ni está lejana. En el sitio web https://chat.openai.com/chat usted puede hacerle preguntas a este lenguaje entrenado por OpenAI, diseñado para responder a una amplia variedad de preguntas sobre una diversa gama de temas.

Esto supondrá muchos desafíos para la inteligencia humana. El proceso de enseñanza-aprendizaje en colegios podría beneficiarse mucho, pero a la vez, si los profesores no se forman en esto tendrán la posibilidad de no revisar tareas de sus estudiantes sino de una iA en capacidad de resolver prácticamente cualquier tarea en un minuto. ¿Cómo distinguirán los profesores cuando un estudiante presente una tarea hecha por humanos? Para ello propongo que comparen esa tarea con trabajos anteriores del estudiante, pedir que lo hagan en la hora de clase, pedir que explique el trabajo en sus propias palabras y si se entrega digital, utilizar software de detección de plagio para comparar el trabajo con otras fuentes en línea.

Con la llegada masiva y barata de la iA, ya no solo se asustan los trabajadores de tareas manuales que habían visto un desplazamiento gracias a los robots en la industria, sino los trabajadores intelectuales cuyas tareas en muchos casos puede ser reemplazada por esta tecnología.

Ahora bien, la iA todavía tiene limitaciones y no puede reemplazar completamente al trabajo humano. Los humanos todavía tienen habilidades y cualidades únicas que la iA no puede imitar, como la capacidad de resolver problemas de alta complejidad, decidir y adaptarse a entornos cambiantes. Además, la iA todavía depende de la programación y el entrenamiento de los humanos.

Formemos a los trabajadores para que adquieran nuevas habilidades y conocimientos que les permitan competir en el mercado laboral, y promovamos la colaboración entre la iA y los trabajadores en lugar de reemplazar completamente a los trabajadores.

Lo que puede ser considerado un ‘defecto’ podría convertirse en una ventaja: En la inteligencia humana están atributos que pueden hacer la diferencia como la creatividad, la sensibilidad y la suspicacia.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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