jueves 30 de diciembre de 2021 - 12:00 AM

Pensemos en el hidrógeno


Colombia debe apuntarle al llamado ‘hidrógeno azul’ para tener un rédito importante en este campo si le apunta a mercados que quieren una energía limpia.
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Columna de
Víctor Solano

Desde esta tribuna he comentado sobre la importancia que tiene que en Colombia diversifiquemos la matriz energética. Dependemos mucho de los combustibles fósiles y creemos que nuestra única vocación para la generación proviene de las fuentes hidro.

Sin embargo, en Colombia tenemos el potencial para aprovechar otras fuentes como la energía solar, la energía eólica (que proviene del viento) e incluso de la que se puede producir con el oleaje marino ya que tenemos 928.660 kilómetros cuadrados a los que podemos acceder a través de amplísimas costas sobre dos océanos.

Pero hoy quiero hablarles del hidrógeno, otra alternativa que tenemos que ver con mayor detenimiento en nuestro país. Alemania y Francia ya cuentan con un programa de apoyo público al sector del hidrógeno de 9 billones de euros, mientras Japón o Corea del Sur tienen proyectado destinar hasta 2,4 billones de dólares.

Si bien, a pesar de ser el elemento más abundante en la tierra, como no se encuentra en estado puro, hay que obtenerlo mediante procesos para derivarlo de otras sustancias como el agua, el carbón o el gas natural. Ahora bien, el reto es producirlo con una relación costo/beneficio que le justifique a los operadores entrar en ese negocio, pero a la vez que eso no signifique emplear más energía de fuentes fósiles en su generación. La gracia de entrar en este negocio para el país es que sea sostenible y una verdadera alternativa al uso de otras fuentes convencionales.

Con la hoja de ruta del hidrógeno trazada por el Gobierno Nacional, que establece los lineamientos para aprovechar la oportunidad y convertir a Colombia en protagonista de la transición energética en la región, ya comienzan a aparecer actores interesados en promover la descarbonización.

Pero ¡ojo! Esto no puede ser a cualquier precio. Colombia debe apuntarle al llamado ‘hidrógeno azul’ para tener un rédito importante en este campo si le apunta a mercados que quieren una energía limpia. Ojalá los inversionistas quieran innovar y aprovechen los incentivos del Gobierno para promover la investigación, desarrollo e instalación de plantas de hidrógeno.

No podemos dejar de producir energía, pero hagámosla mejor y pensando en el planeta.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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