jueves 21 de octubre de 2021 - 12:00 AM

Robots para humanizar el servicio

Mientras escribo en la sala de espera de un hospital me pregunto: ¿Cuántas vidas se salvarían si las autorizaciones de intervenciones quirúrgicas estuviesen robotizadas?
Escuchar este artículo
Image
Columna de
Víctor Solano

La ciencia ficción ha contribuido a insertar miedos sobre lo que podrían hacer los robots en nuestra vida. Incluso, la automatización es vista con recelo desde películas como ‘Tiempos modernos’, de Chaplin, con esa icónica secuencia de un obrero de fábrica atrapado entre las ruedas dentadas de una máquina inmensa.

Tanto Chaplin como otros directores han tenido esta visión en la que las tecnologías, en general, podrían socavar la fuerza laboral en el mundo. Sin embargo, la automatización de procesos no tiene que ser, en el balance, una aplanadora con los puestos de trabajo, porque si bien se irán eliminando unos roles, también irán naciendo otros.

Cuando una organización automatiza sus procesos gana tiempo, un recurso muchas veces sublavorado cuando se pone al lado del dinero, pero que cuando hay líderes que lo entienden saben que pueden ganar más y a la vez proveer nuevos puestos de trabajo para atender más y mejor a sus clientes. Si hay procesos rutinarios esos pueden ser realizados por máquinas y las personas que antes hacían esa tarea miles de veces al día podrían atender a los clientes de una manera más personalizada.

Y ahí estamos hablando de robots físicos, pero ya existen los de software. En todas las organizaciones el talento humano se puede desentender de las tareas repetitivas con potencial de automatización, para enfocarse en aquellas que requieren de creatividad y estrategia.

Mientras escribo esta columna en la sala de espera de un hospital acompañando a un paciente me pregunto: ¿Cuántas vidas se salvarían si las autorizaciones de las intervenciones quirúrgicas estuviesen robotizadas? Estas tecnologías en el sector salud, por ejemplo, en tareas sencillas como gestión de turnos o registros clínicos ahorraría muchísimo tiempo en un servicio donde una asistencia tardía puede costar una vida.

Me acordé de Andrés Franco, directivo de Blue Prism, una empresa de desarrollo de Inteligencia Artificial y procesos robotizados, en una intervención reciente con la que coincido: “al lograr una transformación digital, aumento los ingresos y la capacidad en atender a los clientes que buscan este acercamiento humano”.

No es tiempo de temer automatizar, lo clave es tener claro qué se quiere.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad