Uno de los cargos más difíciles del Estado es la dirección del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), en Bogotá. Con un presupuesto superior al de varios departamentos y municipios, sobre esta entidad recaen las obras en la capital del país. Hasta hace algunos años, el IDU fue sinónimo de corrupción. En sus oficinas se organizó buena parte del ‘carrusel’ de la contratación, ese esquema perverso en el que las licitaciones se adjudicaron a cambio de comisiones que enriquecieron a funcionarios y contratistas. Afortunadamente, esta historia oscura del IDU cambió. Hoy, el instituto es un ejemplo nacional de eficiencia y transparencia y así lo ha destacado la Cámara Colombiana de la Infraestructura. La buena noticia es que detrás de esta valiosa transformación está la abogada Yaneth Mantilla, nacida en Piedecuesta, e hija del fallecido diputado santandereano Gustavo Mantilla Rodríguez. Nadie es profeta en su tierra, dice el adagio popular. Por ejemplo, en una reciente encuesta, ella fue elegida por los periodistas como la funcionaria del año en Bogotá, ya que logró consolidar 76 proyectos de infraestructura de alto impacto, por 15 billones de pesos, bajo la batuta del alcalde Enrique Peñalosa. Yaneth Mantilla es el personaje del año en Santander. Madre de María Loreto y Juan Antonio, y egresada de la Universidad Santo Tomás de Bucaramanga, ella forma parte de ese grupo de santandereanos que sobresale en el escenario nacional por tres virtudes muy escasas en un país agobiado por la corrupción: honestidad, carácter y trabajo incansable por el bien común. Su última obra fue el TransMiCable, en Ciudad Bolívar. Yaneth Mantilla, con una larga trayectoria profesional, refleja la enorme capacidad de la mujer en los altos cargos del Gobierno. Sin duda, su nombre deber entrar en el sonajero de las personas con méritos para servirle a Bucaramanga y Santander, desde la Alcaldía o la Gobernación. Ya estamos cansados de la corrupción, o de aquellos que solo hablan y no ejecutan. Dato de cierre: ¿En qué quedó el llamado ‘urbanismo táctico’ en Bucaramanga? Las autoridades no le han hecho un seguimiento a ese esfuerzo por recuperar el espacio público.