Debemos ser prudentes en un caso como este pues puede haber ligerezas tomadas como verdad y afectar letalmente a una de las grandes conquistas del país en los últimos tiempos: la Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras.
Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL
Ha sido motivo de confrontación pública la posición de la Fiscalía respecto de los desplazamientos forzados de campesinos de la hacienda Las Pavas, postura que –sin proponérselo- tiene hondas repercusiones pues se adentra en temas álgidos, complejos, latentes y sin solución como son la lucha por la tenencia de la tierra, el traslado del conflicto armado y social al escenario de la Rama Judicial, las tensiones, polarizaciones e intereses de orden político, social, económico que hay en cada episodio de tal confrontación y la incapacidad del Estado para hallar espacios de distensión entre campesinos y latifundistas.
La posición de una Fiscal de Cartagena, quien en el seno de una investigación penal considera que en el caso de la hacienda Las Pavas (ubicada en el corregimiento de Papayal, municipio de San Martín de Loba, Bolívar) no hubo desplazamiento forzado de campesinos por presión de paramilitares sino un montaje organizado por campesinos y una ONG y el altavoz que a tal pronunciamiento puso la señora Fiscal General, generaron una confrontación pública pues tal posición procesal choca frontalmente con la postura de diversas entidades estatales del Ejecutivo como Incoder, Acción Social, con una sentencia ejecutoriada de la Corte Constitucional, con la posición de organismos reputados como la Corporación de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, el Cinep, la Diócesis de Barrancabermeja, la Facultad de Derecho de la Universidad Javeriana, la ONG británica Christian Aid, las embajadas de Gran Bretaña y de Suiza, entre otros.
No se trata de que la Fiscalía no deba hacer públicas sus posiciones en procesos en que interviene, lo que ocurre es que como ella es investigadora y no falladora, sus posturas deben ser confrontadas con las numerosas piezas probatorias que se recaudan en cada proceso, someterlas por un Juez a la crítica judicial, aceptarlas o rechazarlas, lo que solo se sabrá en sentencias que se proferirán más tarde. Por ello tomar sus posturas como verdad es precipitado y conduce a formarse juicios incorrectos.
El caso de la hacienda Las Pavas es ejemplo palpitante de la lucha por la tierra en Colombia. Tal predio ha sido materia de confrontación por su posesión desde los años 50 del siglo XX, de allá para acá sobre ella han tratado de decidir situaciones ene número de organismos estatales y ha vivido todos los capítulos de nuestro amargo conflicto armado y sigue sin solución.
Debemos ser prudentes en un caso como este pues puede haber ligerezas tomadas como verdad y afectar letalmente a una de las grandes conquistas del país en los últimos tiempos: la Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras.









